Lo imposible

De todas las formas de pedirte que te quedes, a saber,
con los ojos abiertos, con un ramo fresco en la mañana,
con una frase a destiempo que te convenza de que puedes sentarte al borde de mis heridas sin miedo a hacerme daño;
es decir,
con la rodilla sobre el césped,
la súplica en el dedo,
con la noche que se termina si no respondes a mi urgencia,
con esta valentía mía que promete hacerte reina del castillo solo si te quedas,
solo si te pido que te quedes,
con esta soledad que llena de tu nombre y me dibuja cien pájaros en la espalda del color de tus ojos hierba,
de todas estas formas, amor mío,
de pedirte que te quedes conmigo
escojo el silencio
que es el único que sabe cómo pedirte
lo imposible.

Elvira Sastre