Historias compartidas

Siempre me ha gustado estar al aire libre, cuando tengo algo de tiempo me gusta salir; un área turística, un parque, el lugar donde las personas se reúnen a hacer ejercicios, una playa… En fin, cualquier lugar me parece perfecto. No es por el simple hecho de ir de paseo solamente. Con esto estoy conociendo lugares que no conocía, descubriendo la belleza y maravillándome cada día de mi país. Logro relajarme de la ajetreada vida cotidiana.

Pero les confieso que lo que más me gusta de hacer esto, son las historias… sí, las historias de quiénes concuerdan conmigo en momento y lugar.En estos paseos, he tenido la dicha de conocer tantas personas que amablemente me han contado vivencias de su vida personal, sus batallas, alegrías y tristezas.Personas que te inspiran, que al verlas piensas que su vida es por decirlo “normal”, pero en el interior están librando alguna lucha contra una tragedia.Historias de superación, sobre como lograr un imperio luego de crecer en la pobreza. Me han hecho viajar sin necesidad de salir del país, aquellos turistas que comparten sobre su patria mientras conocen la mía.
Te regalan su confianza y brindan la oportunidad de adquirir experiencia a través de sus vidas, a pesar que eres un extraño.

Padres, madres, hijos, hermanos, amigos… Con historias que nos motivan a ser mejor persona, a agradecer por nuestra vida, a no decaer por los tiempos oscuros. Definitivamente que podría escribir un libro con la recopilación de todas estás vivencias compartidas. Debemos aprender a escuchar, entiendo que es difícil aceptar a todo extraño que se te acerca, pero no le des la espalda a los demás, no sabes si el inicio de una gran amistad.

Sólo me queda dar las gracias a aquellas personas que compartiendo su historia, dejan una lección a quién las escucha, para el resto de la vida.

El árbol

Les ha pasado que algo forma parte de sus vidas por tanto tiempo, que termina pasando desapercibido, pero en el momento en que falta nos duele su ausencia. Pues así no paso con aquel árbol…

Cuando mis abuelos llegaron a la casa lo sembraron, se puede decir que creció con mi madre, luego llegó el momento en que mis padres formaron su hogar y allí continuaba. Desde que tengo uso de razón, recuerdo aquel árbol gigante a un costado de la casa.

Durante el verano, nos refrescaba con la fuerte brisa que sus hojas dirigían dentro de la casa y nos daba sombra de los intensos rayos de sol. En el invierno, esa misma brisa nos asustaba por el zumbido de sus hojas y ramas, junto a los relámpagos y las gotas de lluvia sobre el techo de la casa. En el mis hermanos y yo aprendimos como subir un árbol, por supuesto más de uno salió lastimado. Jugamos bajo el infinitamente, sus hojas formaron parte de la caja de la tiendita y de la comidita que preparaba junto a mis amiguitos, también me hizo renegar mil veces “porque tenía mil hojas que caían todos los días” y me tocaba recogerlas. Fue el hogar de cientos de pajaritos que al pararse en el nos regalaban sus melodías. Sin olvidar mencionar también los monos, ardillas, gusanos y arañas (la presencia de los últimos no tan agradable) que pasaron por sus ramas. Era el lugar predilecto para sentarse cuando se estaba desanimado o querías hablar con alguien en particular de la casa sin que los demás escucharán. Y que decir de la Navidad, era la envidia de todos por lo mágico que se veía con las luces que abrazaban sus ramas, sin contar que era el lugar donde se apreciaba la decoración de la casa a la perfección. Lastimosamente, los años hicieron efecto en el, las ramas ya no se sostenían, ya casi no tenía hojas y amenazaba con caer sobre la casa, así que se tuvo que tomar la triste decisión de cortarlo. Curiosamente todos decidimos estar en casa, a algunos se nos escapó una que otra lágrima y la melancolía nos embargo, incluso los vecinos compartieron el luto a nuestro lado, quienes mientras cortaban las ramas, llegaban a nuestra puerta con palabras como “que lástima” o “ese árbol estaba allí desde que llegue por aquí” en señal de pésame.

Aquel árbol dio compañía a cuatro generaciones, pues mis sobrinos también llegaron a contemplar su majestuosidad. Sólo quedan los buenos recuerdos creados y las mil historias que contar en torno a el, las cuales estoy segura van a perdurar en la familia durante muchos años más.

El escritor de cartas

Hace unos días vi una película que me atrajo por su nombre, luego de verla definitivamente queda en mi lista de recomendadas. Se llama, El Escritor de Cartas (The Letter Writer) del año 2011. Trata sobre una joven adolescente bajo los típicos conflictos de la edad… los padres, el novio, los amigos y la escuela. Un día le llega una carta, con las palabras más alentadoras que se pueden imaginar, el remitente era desconocido, pero ella se propuso encontrarlo y cuando lo hizo se percató que era un señor bastante mayor que se dedicaba a escribir cartas a desconocidos. Les brindaba halagos, palabras positivas y afecto, como si los conociera. No le bastaba con eso, así que cada día salía y entregaba notas a personas en la calle que él consideraba que lo necesitaban. La adolescente hizo una gran amistad con este señor, quien la hizo triunfar y superar todo lo negativo que le sucedía. 

Tienes la fuerza de un león. Y a pesar de tu dolor y sufrimiento, tu sonrisa es tan brillante como el Sol… Y los cielos sonríen sobre ti con cariño. El amor de Dios te seguirá a donde quiera que vayas, y tu luz brillará por toda la eternidad.

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Es una película muy llena de sentimientos, es de esas películas que si te sientes vacío o pasas por un momento en que las cosas no van bien, luego de verla sentirás una carga de positivismo y buenas vibras. El valor de la familia, ante las diferencias que podamos tener. Te enseña a disfrutar y valorar las pequeñas cosas a tu alrededor y de ayudar aunque sea con pequeños detalles a quienes te rodean, porque con esos pequeños detalles puedes estar alegrando el día de quien tal vez esté pasando por una situación muy difícil. Te invita a descubrir tu talento en la vida, a luchar por el, a usarlo para ayudar a quienes lo necesitan. Definitivamente, una película para ver y quedar renovado.

Aquí, les dejo algunos extractos de algunas cartas y mensajes presentados.

Espero que aprecies tu vida y la fuente de la cual surge. Recuerda siempre que eres hermosa y graciosa… y estás aquí para un propósito único. Sé que la vida puede ser difícil. Es fácil perder de vista las cosas que realmente importan. Pero confió en que en el fondo, sepas lo que es valioso en tu vida. Recuerda hacer al menos una cosa cada día, que dé propósito a tu existencia. Busca alrededor los mensajes ocultos de belleza y verdad. Los puedes encontrar en cada árbol, en cada flor, en cada ser humano. Estamos todos conectados y a largo plazo en mutuo aliento, comprensión y amor.  Espero que sepas que eres profundamente amada. Son muchos los que te admiran y encuentran en ti, un ejemplo que inspira y eleva.

La vida es como un espejo. El quien eres se reflejará por los que te rodean.

Tú puedes elegir a quién y qué entra en tu vida.

Pronto encontraras tu verdadero talento.