A un amor fugaz

Hoy amanecí con las fuerzas suficientes para decirte adiós, me fui en silencio antes que el caos tocará a mi puerta. ¿Qué cambió? Pues, pedí una señal. Una que me comprobara lo que ya sabía, lo que me negaba a aceptar desde hace tanto tiempo. Justo en ese momento como un golpe en seco estaban esas dos señales, y sin pensarlo, empece a sacarte de mi vida. Decidí irme sin rencores, con los mejores recuerdos, con un regalo maravilloso que me diste. Tal vez algún día te pueda decir lo que nunca me dejaste decir, tal vez algún día nos encontremos en alguna calle y no habrá necesidad de decir palabra alguna o tal vez, nunca volvamos a saber el uno del otro.

Increíblemente me siento en paz, la misma que había perdido hace semanas, cuando tenía que fingir que creía tus mentiras, con la falsa esperanza en que todo podría cambiar. Es que a esta edad me han dicho todas las posibles mentiras que puedan existir, las señales siempre estuvieron ahí, solo que decidí ignorarlas.

Todo fue fugaz, llegaste cuando no te buscaba, de la manera y en el lugar menos pensado, como siempre dije, fue de la manera más extraña, y siento que así de fugaz también fue nuestro tiempo, pero fue un tiempo bien aprovechado. Al menos, eso quiero pensar. Contigo rompí esquemas, caí en lo que tanto me cuide en mis años donde era inmadura. Me quise dar una oportunidad que nunca fue mía, estuve dispuesta a hacer mil locuras o mil realidades. Creo que nunca fuiste consciente de mis palabras, la duda siempre fue más fuerte, te cerrabas y me obligabas a cerrarme, pero siempre hubiera estado para ti, lo que más deseaba era verte crecer y que cumplieras todo aquello para lo que estas destinado.

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Me dijeron que no podría…

Durante el colegio debo reconocer que no fui una de las alumnas más brillantes, a pesar que siempre traté de esforzarme. En el último año nos hacían pruebas para “recomendar” que carrera deberíamos elegir, al finalizar las mismas pasábamos por evaluación con una psicóloga encargada de dar estas recomendaciones. Desde muy pequeña siempre tuve cierta preferencia hacia las carreras relacionadas a la salud, para ese entonces no tenía una definida, pensé que aquella psicóloga me ayudaría a aclarar mi mente y me podría decidir por cuál elegir. ¡Vaya sorpresa me lleve!

A pesar de aprobar las pruebas, la psicóloga me dijo que no estudiara ninguna carrera de salud, según ella no tendría la capacidad de culminar una carrera de tal magnitud tan solo por no ser una estudiante sobresaliente, aún la recuerdo decir que si lo intentaba solo haría gastar a mis padres recursos y en definitiva sería una pérdida de tiempo. Fue como un balde de agua fría, luego de aquella entrevista me decepcione a tal grado que pensé que debía renunciar a mis aspiraciones. Afortunadamente soy bastante testaruda e ignore sus “consejos” por completo.

Tan solo fui una de sus tantas víctimas, y nos llamaré así porque sus palabras si ejercieron efecto en muchos de mis compañeros quienes sí abandonaron sus aspiraciones. Muchos de los estudiantes que según ella eran los mejores, y sí tenían la capacidad de estudiar lo que quisieran porque todo se les daba de maravilla, ni siquiera lograron terminar un carrera. Hoy en día soy Cirujana Dental, cursando un segundo máster.

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¿Necesidad o ansiedad?

Como personal de salud son muchas las situaciones con las que tenemos que lidiar día a día mientras brindamos nuestro servicio, sin importar a cual rama pertenezcas, pero sí hay una en común que sale a relucir al momento de las reuniones, es la necesidad de hablar del paciente. En otras entradas he comentado que soy cirujana dental en un centro de salud del estado y personalmente he podido constatar esta situación. De cada 10 pacientes, aproximadamente 7 querrán hablar largo y tendido.

Por momentos pensé que se trataba de una manera de manejar los nervios que le producía la atención que estaban por recibir, si bien es cierto mi área es una de las más difíciles, pues que me diga quién va al odontólogo saltando de felicidad, pero luego al notar que es algo general me pregunto por las necesidades más allá de los tratamientos por los que vienen los pacientes.

La necesidad de hablar puede ser el reflejo de otras situaciones que se pueden estar presentando en el entorno del paciente, ya que los temas de conversación en general van de conflictos familiares, la mala relación que pueda existir entre los miembros del hogar y la precaria situación económica por la que puedan estar pasando,  en el caso de mi país por el volumen de pacientes que atendemos especialidades como la nuestra tienen un período de tiempo establecido para la atención por persona, por lo que se nos hace difícil escuchar al paciente como es debido, pudiendo estar pasando por alto aspectos importantes de su calidad de vida. 

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Las piedras en mi maleta

Desde que nací llevo una maleta a cuestas. Debo llevarla por siempre en el camino llamado vida. Ella iba vacía, pero fui recogiendo piedras. Por momentos sentí la maleta ligera, y pensé que se había roto y algunas piedras habían caído.

Esa situación que por momentos pensé superada, pero después de algún tiempo apareció como espina lastimándome sutilmente.

Aquello que quise hacer y mis inseguridades me lo impidieron. La carrera que me hubiera gustado estudiar. El abrazo que no di. Aquel gracias pendiente. El te odio que quisieras borrar. Las palabras que me guarde para mis padres, ex-pareja o a ese amigo. Ese amor que rechacé por aquel que no valió la pena. El te quiero que no salió por miedo.

Al parecer casi siempre son palabras.

Creo que todos llevamos esa maleta, algunas son más pesadas que otras. Me queda claro que algunas piedras podemos sacarlas de esa maleta… Pero de otras, nunca podré deshacerme. Supongo que solo me queda aligerar la carga cuando pueda, y hacer una maleta más fuerte, tal vez me toque remendarla más de una vez, será necesario para las piedras que me falten recoger en el camino.

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Ausencia…

Regala tu ausencia a quien no valora tu presencia.
Oscar Wilde

Hay personas a nuestro alrededor con las que compartimos diariamente, personas que para nosotros tal vez significan más de lo que nosotros para ellos, hasta que nos percatamos que, no valoran nuestra presencia, nuestros sacrificios o nuestra compañía. A veces, esperan más de lo que podemos darles, los detalles que regalamos son ignorados sin importar nuestra entrega y esmero. Incluso, otras veces, aunque hagamos todo lo que desean, aunque estemos incondicionalmente a su lado… nunca será suficiente. Somos lastimados constantemente, y tratamos de hacer hasta lo imposible en busca de la aceptación de aquella persona. Padres insatisfechos de sus hijos. Parejas que menosprecian a quien supuestamente era su compañero de vida. Amigos que sólo están con nosotros por un interés.

¿Por qué nos dejamos pisotear? Nadie… Absolutamente nadie en la vida puede menospreciarnos, ni a nosotros como personas, ni nuestras capacidades, somos nosotros quienes les otorgamos el poder para hacerlo. Debemos apartar el dolor, olvidar la dependencia que tal vez sentimos hacia esa persona e incluso poner de un lado los sentimientos. A veces, por muy duro que suene, esto significará marcar cierta distancia ante nuestros padres, apartarnos de personas que han estado a nuestro alrededor por mucho tiempo o abandonar esa relación, estar constantemente ante estas negativas es nocivo para nuestro bienestar físico y mental, pero sobre todo para nuestra alma y espíritu.

Ciertamente no somos seres perfectos, no seremos los mejores en todo; pero todos tenemos una capacidad especial, un don o un talento. Puede que al leer esto pienses que no lo tienes, tal vez no lo has descubierto aún o no te has percatado cual es, pero de seguro en algún momento lo descubrirás. Y aún, cuando lo descubras, muchos te querrán hacer sentir que no es lo suficientemente bueno o que no tiene valor, pero no importa cuál sea, todo talento o capacidad es buena, debes defenderla y no permitir que nadie la menosprecie.

Al final, en el momento en que decidimos alejarnos de esas personas nocivas, que no valoran nuestra presencia, nuestra compañía y nuestras capacidades, terminan percatándose de lo que perdieron, les hará falta nuestra presencia y todas las cosas que hacíamos por y para ellos. Valora a quien tienes a tu lado, nunca hagas sentir a nadie menos, en algún momento no estarán más y tal vez no haya regreso para recuperarlas. Debes considerar valiosa la presencia de quienes deciden brindarte su compañía y te aceptan en todo momento, tienes que ser recíproco porque la ausencia puede ser devastadora. Somos seres únicos y bellos, si estas al lado de alguien que no te valora, recuerda que tu presencia significa luz para alguien en algún lugar.

Personas ¿Cuándo?

A veces son nuestros padres, a veces algún vecino, otras un amigo, en fin; me atrevo a asegurar que casi todos tenemos a nuestro alrededor una persona ¿Cuándo?, y si aún no saben quienes son estas personas a las que me refiero, con lo siguiente sabrán.

¿Cuándo te gradúas? ¿Cuándo tendrás novio? ¿Cuándo te vas a independizar? ¿Cuándo te vas a casar? ¿Cuándo tendrás hijos?

Exacto, ya saben de quienes hablo y de seguro ya se les vino alguna persona a la mente. Siempre me he preguntado por qué estás personas crean esta necesidad a entrometerse en la vida de los demás. Y tengo que decirlo, aparentan disfrutar cuestionarte, y lo peor es que lo hacen con respecto a todos los aspectos de tu vida. Todos estos cuestionamientos hacen de cada encuentro con esa persona una molesta e insoportable tortura, hasta que llega el momento que al notar su presencia saldrás corriendo en su dirección opuesta, para evitar sus molestos ¿Cuándo?

Siempre pensé que  los únicos que tenían derecho a cuestionarme eran mis padres, nadie más tiene el derecho de inmiscuirse en mi vida. Si me toma quince años terminar mi carrera universitaria, es mi problema… y de mis padres, si es que me están manteniendo. El conocer a alguien desde pequeño no te da el derecho de entrometerte en su vida, tu solo ves lo que esa persona te permite ver.

Una vez durante mi carrera universitaria conocí una compañera que llevaba cinco años en una carrera y aún estaba en el tercer año, compañeros que no eran sus allegados se burlaban, sus vecinos la cuestionaban, así como familiares no cercanos. Ninguno de ellos sabían su historia, ella era constantemente acosada por un profesor que siempre lograba reprobarla en alguna materia, para que ella fuera en busca de su “ayuda”. Lo que la llevo a terminar cambiándose de Universidad.

Pero como mencione antes, no es solo referente a los estudios, ES CON TODO. Si no tengo novio, a lo mejor es porque no me ha ido bien con nadie o porque no he encontrado el indicado y a lo mejor lo encuentre a mis cuarenta años. Si no me he casado, tal vez es porque aún no estoy lista para dar ese gran paso o simplemente no quiero hacerlo, y mi deseo es vivir unida a mi pareja porque eso me hace feliz. Si no tengo hijos, a lo mejor es porque tengo alguna condición médica que no me permite tenerlos, pero no eres de mi confianza y por eso no te lo digo.

Si se sienten identificados y creen que pueden ser una persona ¿Cuándo?, por favor PAREN… No hagan que las personas salgan corriendo, huyendo de ustedes cada vez que los vean. Dejen vivir a las personas a su manera y respeten sus decisiones, nunca sabemos lo que realmente ocultan o las situaciones por las que atraviesan, que los hacen vivir de una forma distinta a lo llamado común o ideal. Cada quien es libre y es su decisión vivir de la forma en que mejor lo desee, y dar ciertos pasos cuando realmente se sienta preparado para ello.

Leer, leer, leer…

Debo confesar que hasta hace algún tiempo, entre leer un libro y ver una película o una serie, mi decisión era sin pensarlo por la última opción. Pero con los años he tratado de adquirir el hábito de leer, tal vez no lo haga todos los días, pero trato de hacerlo regularmente. Conocí una persona cuyo trabajo era animar durante tres horas continuas, obviamente no puede parar de hablar este tiempo y le pregunté cómo lograba mantener diferentes temas cada día, cómo no se quedaba nunca sin que decir. Y su respuesta fue: “leo mucho”.

Aquí les comparto algunos beneficios que conlleva crear el hábito de la lectura, así como algunos tips para aquellos que de plano no son fanáticos de los libros:

Cuando lees, si lo haces con interés real, habrán palabras que no conoces por lo que buscaras su significado, de manera que tu vocabulario se torna más amplio.

Tal vez les ha pasado como a mí, que me he encontrado con esas personas intelectuales que atraen inmediatamente por la profundidad de sus conversaciones, pero en algún momento yo me he quedado sin mucho que decir, por lo que se me ha hecho un poco difícil seguir el ritmo de esas personas durante la conversación. Desde que leo regularmente eso ya no me sucede. Al leer, adquieres más conocimiento en cuanto a cultura general, historia, recetas o cualquiera sea el tema que más te agrade, por lo que se te es más fácil poder sobrellevar una conversación de manera prolongada, ya que tendrás conocimiento en variedad de temas.

Nuestro cerebro está compuesto por células llamadas neuronas, que se encuentran conectadas entre sí, y es esta conexión la que permite el funcionamiento adecuado de este órgano. Está comprobado científicamente que la lectura estimula la actividad cerebral y fortalece las conexiones neuronales.

Mientras lees, tu cerebro tiene que ordenar y relacionar ideas, memorizar e imaginar, y todo al mismo tiempo, es de esta forma como logras entender la lectura. Esto te ayudará a mejorar tu retentiva y a desarrollar una capacidad de respuesta más rápida.

Leer para el cerebro, es el equivalente del ejercicio para nuestro cuerpo. Dicho lo anterior, este “ejercicio” para nuestro cerebro ayuda a prevenir enfermedades como el Alzheimer, una de las formas más común de demencia que afecta gravemente la memoria, como consecuencia de la pérdida de neuronas y la conexión existente entre las mismas.

No tienes necesariamente que leer un libro, puedes leer el periódico regularmente, algún sitio con contenido educativo. Seamos honestos, no es lo mismo leer un portal de contenido histórico a leer el portal con las letras de mis canciones favoritas, no digo que lo último este mal, pero si lo que buscamos es un aprendizaje real debemos buscar las opciones correctas.

A lo mejor aún no logro convencerte, y de plano la historia y la cultura no son tus temas, así que no pensarás en leer sobre esto. Pero si te cautivan las películas, muchas de ellas son inspiradas en libros, así que podrías interesarte en conocer más sobre estas historias a través de sus libros, pues en la gran pantalla por cuestión de tiempo nunca está reflejado exactamente lo que está en las páginas.

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Lo mejor de todo, es que ahora que somos dependientes de la tecnología, existen dispositivos cuyo fin es la lectura, y solo tienes que comprar los libros que te interesan, teniendo así la posibilidad de portar varios libros en un dispositivo. Incluso hay muchos libros o artículos que encontraras de manera gratuita. Es más, existen diferentes aplicaciones que puedes descargar en tu móvil o tablet para leer, así siempre podrás llevar una lectura contigo de la cual podrás disfrutar en tus momentos libres.

Finalmente, para nosotros que tratamos de escribir, no hay nada mejor que leer. Nos ayudar a ampliar nuestro vocabulario y al aprender sobre nuevas temáticas, obtenemos ideas para nuestros propios artículos. Y, ¿cuál es tu lectura favorita?