Esto es para ti

Tenía planeado hacer esta entrada en mayo, para el primer aniversario del blog, pero estuve pensando, porque esperar, aunque como van pasando los meses puedo decir que esta a la vuelta de la esquina. En fin, como dice mi madre “el futuro no pertenece a nadie”, en realidad lo dijo Jean Cocteau, pero ella se encarga de recordarlo muy a menudo. Además, cuando se trata de agradecer, esperar no es una opción y como dice el título, esta entrada es para ti, sí, tú que estas leyendo.

Te doy las gracias, por invertir de tu tiempo en leer mis palabras o ver mis fotos, de hecho fue por algunos de ustedes que me dijeron por Instagram que debía publicar mis fotos y me motivaron a hacerlo. Con ustedes he aprendido como no se imaginan, me han inspirado, he viajado, he reído, conocido historias y como lo dije en alguna otra entrada, en sus publicaciones he encontrado las palabras que en algún momento necesité, me he desahogado y liberado de pesos que ni los míos conocen.

Te has convertido en parte de mi familia detrás de la pantalla, creo que eso es lo que somos, después de un tiempo de leernos empezamos a conocer nuestras mañas, justo como a los integrantes de una familia. Pero también como en las familias, a veces perdemos algunos integrantes, ya he visto a varios abandonar, por mi parte no sé cuánto tiempo este por estos lares, espero que sea por mucho tiempo, siempre y cuando ustedes no se aburran de mí, pero nunca sabemos, así que por eso les doy las gracias hoy que estamos aquí, si alguno se va, ya sabrás que influiste en mi vida.

20180307_223130_0001.png

Leer más “Esto es para ti”

TAG: ¿Cuál fue la última vez…

He sido nominada por Briela Cloud y En la mente de Raquel para participar en una dinámica que desde el primer momento que la leí me pareció muy diferente, felicidades a su creadora OliviaSusetCrochet por la idea. ¡Gracias chicas!

Les comparto mis respuestas:

TAG: ¿Cuál fue la última vez que…
1- …reíste a carcajadas como un niño(a)?
Hace unos días con mi madre, era entre las 12:00 ó 1:00 a.m., terminamos despertando a mi hermana.

2. … abrazaste a alguien?
El fin de semana, a mi sobrina, de esos abrazos apretados.

3. … te bañaste en el mar?
Igual el fin de semana, sería feliz viviendo en la playa, afortunadamente mi país esta rodeado de mar, así que no tengo que ir muy lejos.

4. … saliste con tu mejor amigo?
En noviembre… La odontología nos disperso por todo el país.

5. … comiste chocolate o dulce?
Increíblemente no lo recuerdo, posiblemente en diciembre… ¡No puedo creerlo! Luego voy por chocolates.

6. … leíste un libro de papel no digital?
En diciembre, Me deseó felices sueños de Massimo Gramellini.

7. … dedicaste tiempo para hablar y compartir con tus padres?
Cada día hablo con mi madre.

Leer más “TAG: ¿Cuál fue la última vez…”

Personas ¿Cuándo?

A veces son nuestros padres, a veces algún vecino, otras un amigo, en fin; me atrevo a asegurar que casi todos tenemos a nuestro alrededor una persona ¿Cuándo?, y si aún no saben quienes son estas personas a las que me refiero, con lo siguiente sabrán.

¿Cuándo te gradúas? ¿Cuándo tendrás novio? ¿Cuándo te vas a independizar? ¿Cuándo te vas a casar? ¿Cuándo tendrás hijos?

Exacto, ya saben de quienes hablo y de seguro ya se les vino alguna persona a la mente. Siempre me he preguntado por qué estás personas crean esta necesidad a entrometerse en la vida de los demás. Y tengo que decirlo, aparentan disfrutar cuestionarte, y lo peor es que lo hacen con respecto a todos los aspectos de tu vida. Todos estos cuestionamientos hacen de cada encuentro con esa persona una molesta e insoportable tortura, hasta que llega el momento que al notar su presencia saldrás corriendo en su dirección opuesta, para evitar sus molestos ¿Cuándo?

Siempre pensé que  los únicos que tenían derecho a cuestionarme eran mis padres, nadie más tiene el derecho de inmiscuirse en mi vida. Si me toma quince años terminar mi carrera universitaria, es mi problema… y de mis padres, si es que me están manteniendo. El conocer a alguien desde pequeño no te da el derecho de entrometerte en su vida, tu solo ves lo que esa persona te permite ver.

Una vez durante mi carrera universitaria conocí una compañera que llevaba cinco años en una carrera y aún estaba en el tercer año, compañeros que no eran sus allegados se burlaban, sus vecinos la cuestionaban, así como familiares no cercanos. Ninguno de ellos sabían su historia, ella era constantemente acosada por un profesor que siempre lograba reprobarla en alguna materia, para que ella fuera en busca de su “ayuda”. Lo que la llevo a terminar cambiándose de Universidad.

Pero como mencione antes, no es solo referente a los estudios, ES CON TODO. Si no tengo novio, a lo mejor es porque no me ha ido bien con nadie o porque no he encontrado el indicado y a lo mejor lo encuentre a mis cuarenta años. Si no me he casado, tal vez es porque aún no estoy lista para dar ese gran paso o simplemente no quiero hacerlo, y mi deseo es vivir unida a mi pareja porque eso me hace feliz. Si no tengo hijos, a lo mejor es porque tengo alguna condición médica que no me permite tenerlos, pero no eres de mi confianza y por eso no te lo digo.

Si se sienten identificados y creen que pueden ser una persona ¿Cuándo?, por favor PAREN… No hagan que las personas salgan corriendo, huyendo de ustedes cada vez que los vean. Dejen vivir a las personas a su manera y respeten sus decisiones, nunca sabemos lo que realmente ocultan o las situaciones por las que atraviesan, que los hacen vivir de una forma distinta a lo llamado común o ideal. Cada quien es libre y es su decisión vivir de la forma en que mejor lo desee, y dar ciertos pasos cuando realmente se sienta preparado para ello.

A mi estrella fugaz

Pero a mí me tocó enamorarme de una estrella especial, una estrella fugaz, de esas que de repente pasan por tu vida, te iluminan, te atrapan, te ciegan, te llenan de momentos, de sonrisas y se van igual de rápido, dejando una estela de recuerdos, lágrimas y la oscura soledad.

Hace un tiempo me encontré con esta frase y con los años me he percatado que casi todos contamos con esas estrellas fugaces en nuestras vidas, no me refiero a lo romántico únicamente, sino a “personas especiales y fugaces” personas que pasan por nuestra vida por un corto período de tiempo y nos marcan de tal manera que las recordaremos siempre.

Les contaré una pequeña anécdota personal. Estaba en la universidad, estudie Cirugía dental, estaba en el peor momento, sentía que todo iba mal, a tal punto que considere abandonar la carrera. Aunado a esto, había terminado una relación hace un par de años de forma caótica, de esas relaciones que te dejan un sabor amargo y que al pasar los años te preguntas si seras capaz de conocer a otra persona. Así es, me sentía muy sola. Cuando estamos agobiados en problemas es cuando más sentimos la necesidad de compartir nuestra vida con alguien, porque pensamos que nos ayudará a sobrellevar nuestra carga.

En fin, en este período estaba haciendo rotaciones por diferentes hospitales y llegue al último que me correspondía, por supuesto con cero ganas y considerando seriamente huir de todo. Hasta que un buen día apareció mi estrella fugaz, con su saludo cortes cada vez que lo veía y su espectacular sonrisa, logro cautivarme. Me dio felicidad y alegría, me impulso a salir de mis problemas y por supuesto me hizo entender que por fin había olvidado mi relación anterior y estaba sintiendo algo especial por otra persona. Aunque no concretamos nada porque todo paso rápidamente, y por supuesto que me dio algo de tristeza no continuar la relación de amistad; hoy en día siento un agradecimiento infinito, porque sin saberlo me hizo sentir tantas emociones, curo mi corazón y me regalo la paz que había perdido hace un buen tiempo.

Muchas veces, estas personas que tocan nuestras vidas ni siquiera logran percatarse de la influencia que tuvieron en nosotros y desaparecen de tal forma que no les llegamos a contar o dar las gracias por el cambio que ejercieron. Por otro lado, algunas veces el cuento no es tan bonito, porque son estrellas que nos causan dolor. Así que tengamos en cuenta algo, ya sea para bien o para mal influencian nuestra vida, regalándonos felicidad, lecciones o tristeza; si son de esas estrellas dolorosas también agradezcamos ya que estás nos fortalecen y nos ayudan a forjar nuestro carácter.

Por último creo que deberíamos agradecer a estas personas, yo no lo pude hacer, pero guardo la esperanza de volver a encontrar mi estrella fugaz y agradecerle por aparecer en mi vida. Imagínense recibir el agradecimiento por “haber tocado mi vida”.

Retos/Tareas

Después de una reunión entre amigos, en la que salió a relucir mi completa ignorancia en cuanto a Star Trek, uno de ellos me reto a ver las últimas tres películas, así que decidí traer esa nueva idea al blog, se trata de cumplir retos o más bien tareas interpuestas por ustedes.

Los retos/tareas pueden incluir:

  • Películas
  • Música (Escuchar un disco o una canción en particular, ver un video)
  • Hacer una receta
  • Leer un libro

De tener otra idea sólo tienes que escribirme, por supuesto se aceptarán tareas que puedan ser alcanzables. Para cumplir con el reto podrá ser dado un tiempo estipulado, claro esta depende de que se trate. De igual forma dependiendo de la preferencia de quién envíe el reto se dará crédito por la idea.

Puedes enviar un reto o tarea a través del correo electrónico toldbylis@gmail.com o dejando tu comentario en esta entrada. ¡Espero tu participación!

El árbol

Les ha pasado que algo forma parte de sus vidas por tanto tiempo, que termina pasando desapercibido, pero en el momento en que falta nos duele su ausencia. Pues así no paso con aquel árbol…

Cuando mis abuelos llegaron a la casa lo sembraron, se puede decir que creció con mi madre, luego llegó el momento en que mis padres formaron su hogar y allí continuaba. Desde que tengo uso de razón, recuerdo aquel árbol gigante a un costado de la casa.

Durante el verano, nos refrescaba con la fuerte brisa que sus hojas dirigían dentro de la casa y nos daba sombra de los intensos rayos de sol. En el invierno, esa misma brisa nos asustaba por el zumbido de sus hojas y ramas, junto a los relámpagos y las gotas de lluvia sobre el techo de la casa. En el mis hermanos y yo aprendimos como subir un árbol, por supuesto más de uno salió lastimado. Jugamos bajo el infinitamente, sus hojas formaron parte de la caja de la tiendita y de la comidita que preparaba junto a mis amiguitos, también me hizo renegar mil veces “porque tenía mil hojas que caían todos los días” y me tocaba recogerlas. Fue el hogar de cientos de pajaritos que al pararse en el nos regalaban sus melodías. Sin olvidar mencionar también los monos, ardillas, gusanos y arañas (la presencia de los últimos no tan agradable) que pasaron por sus ramas. Era el lugar predilecto para sentarse cuando se estaba desanimado o querías hablar con alguien en particular de la casa sin que los demás escucharán. Y que decir de la Navidad, era la envidia de todos por lo mágico que se veía con las luces que abrazaban sus ramas, sin contar que era el lugar donde se apreciaba la decoración de la casa a la perfección. Lastimosamente, los años hicieron efecto en el, las ramas ya no se sostenían, ya casi no tenía hojas y amenazaba con caer sobre la casa, así que se tuvo que tomar la triste decisión de cortarlo. Curiosamente todos decidimos estar en casa, a algunos se nos escapó una que otra lágrima y la melancolía nos embargo, incluso los vecinos compartieron el luto a nuestro lado, quienes mientras cortaban las ramas, llegaban a nuestra puerta con palabras como “que lástima” o “ese árbol estaba allí desde que llegue por aquí” en señal de pésame.

Aquel árbol dio compañía a cuatro generaciones, pues mis sobrinos también llegaron a contemplar su majestuosidad. Sólo quedan los buenos recuerdos creados y las mil historias que contar en torno a el, las cuales estoy segura van a perdurar en la familia durante muchos años más.