Siéntelo, llóralo, súfrelo…

La mejor manera de matar a alguien en tu corazón es dejarlo morir lentamente en tu mente, sin nombrarlo, sin llamarle, sin escribirle, sin buscarle…

Que muera poco a poco, en agonía lenta para que no reviva, si lo dejas morir abruptamente, revivirá a cada instante.

Siéntelo, llóralo, súfrelo, pero no eternamente.

Joaquín Sabina.

Carta al amor que no se deja soltar

Hoy me hicieron pensarte más que algunos otros días, y de manera jocosa te dedique un hilo en Twitter, luego de unas horas me golpeó la realidad y llego la nostalgia. Así que, aquí estoy, en el lugar donde encuentro mi inspiración, uno que te gustaría, dedicándote una carta más, una que espero sea la última, si lo es, significa que he logrado cerrar el capítulo, una carta que no creo que leas o tal vez sí, en tu intento de Joe Goldberg, y a decir verdad, sea cual sea, prefiero no saberlo. Supongo que esto significa que aún no termino de soltarnos, no sé si fue por las últimas palabras o por todas aquellas que no se dijeron o las verdades a medias. Hace unos días me regocijé, y me dije a mi misma, que bien se siente ver y no sentir nada. Durante todo este tiempo, he dejado de lado mis emociones y mi razón es la que decide, conocí parte de tu verdad antes que me la dijeras, lo que ha hecho más fácil aceptar la realidad, mis sentimientos están adormecidos por causas mayores, pero por momentos me invade la sensación que la historia esta incompleta, soy consciente que así debe ser, aunque dadas las circunstancias no sé si algún día le pueda dar punto final. Todo esto suena algo deprimente, pero a decir verdad en estos momentos soy una persona feliz, con momentos de tristeza, y aunque mis últimas palabras parecieron llenas de rencor, es mi manera de alejar a quienes no se quieren ir, creo que lo necesitabas, necesitabas que te cerrará la puerta de tal manera para que pudieras aceptar tu realidad y seguir adelante como bien lo has hecho. Nunca podría odiarte, ese sentimiento nunca se me ha dado con nadie, y aunque en un momento lo traté, contigo sería un imposible.

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A un amor fugaz

Hoy amanecí con las fuerzas suficientes para decirte adiós, me fui en silencio antes que el caos tocará a mi puerta. ¿Qué cambió? Pues, pedí una señal. Una que me comprobara lo que ya sabía, lo que me negaba a aceptar desde hace tanto tiempo. Justo en ese momento como un golpe en seco estaban esas dos señales, y sin pensarlo, empece a sacarte de mi vida. Decidí irme sin rencores, con los mejores recuerdos, con un regalo maravilloso que me diste. Tal vez algún día te pueda decir lo que nunca me dejaste decir, tal vez algún día nos encontremos en alguna calle y no habrá necesidad de decir palabra alguna o tal vez, nunca volvamos a saber el uno del otro.

Increíblemente me siento en paz, la misma que había perdido hace semanas, cuando tenía que fingir que creía tus mentiras, con la falsa esperanza en que todo podría cambiar. Es que a esta edad me han dicho todas las posibles mentiras que puedan existir, las señales siempre estuvieron ahí, solo que decidí ignorarlas.

Todo fue fugaz, llegaste cuando no te buscaba, de la manera y en el lugar menos pensado, como siempre dije, fue de la manera más extraña, y siento que así de fugaz también fue nuestro tiempo, pero fue un tiempo bien aprovechado. Al menos, eso quiero pensar. Contigo rompí esquemas, caí en lo que tanto me cuide en mis años donde era inmadura. Me quise dar una oportunidad que nunca fue mía, estuve dispuesta a hacer mil locuras o mil realidades. Creo que nunca fuiste consciente de mis palabras, la duda siempre fue más fuerte, te cerrabas y me obligabas a cerrarme, pero siempre hubiera estado para ti, lo que más deseaba era verte crecer y que cumplieras todo aquello para lo que estas destinado.

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Domingos…

Los domingos se extraña más y
la calma de las últimas horas dijo adiós,
la angustia y desesperación se apoderaron de mi.
Por un momento pensé que no podría,
que todo lo que me había prometido no lo cumpliría.
Finalmente, logré calmar mis ansias y,
por primera vez en meses, le dije que no a mi corazón
y le di el sí a mi razón.

Fotos Instagram: @takenbylis

No te rindas…

No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque cada día es un comienzo nuevo, porque esta es la hora y el mejor momento, porque no estás solo, ¡Porque yo te quiero!

Mario Benedetti

La vida y la muerte

La vida y la muerte han estado enamoradas por más tiempo del que las palabras pueden describir, la vida le manda incontables regalos a la muerte, y la muerte los guarda para siempre.

Una historia tan antigua entre aquellas dos fuerzas invisibles y poderosas, la Vida y la Muerte. Desde su aparición ambas fuerzas se enamoraron perdidamente, pero al percatarse la Muerte que terminaba con cada una de las creaciones de la Vida, decidió irse lejos y dejar florecer las creaciones de la Vida, jurándose amor eterno. Al ser un amor imposible, la Vida busco la manera de mandar una señal de amor a la Muerte, y así decidió que todas sus creaciones luego de crear su historia serían enviadas al mundo de la Muerte, así al menos no viviría desterrada en soledad y sin poder estar junto a su amada.

¿Y si todos los seres vivos que habitamos este mundo terrenal somos parte de esta historia de amor imposible? ¿Si nuestro propósito en esta vida fuera ser un obsequio de amor para la muerte? Tal vez deberíamos empezar a escribir una gran historia…

En la espera de…

Tengo 29 años y me encuentro en aquel punto de la vida en que todos preguntan: ¿Tienes pareja? ¿Cuándo te casarás? ¿Cuándo piensas tener hijos? Empezando por mi madre, siguiendo por el resto de la familia, vecinos y amigos; todos muestran “preocupación” al ver que no tengo pareja. Parece que aún vivimos en una sociedad con mente arcaica (lo siento familia) y el pensamiento preestablecido que al acercarse los treinta años ya debemos tener una familia y un hogar formado.

Es realmente irritante la manera en que me puede llegar a hostigar mi madre sobre estos cuestionamientos, ella piensa que no me interesa conocer a otra persona, me ha llegado a culpar por no encontrar pareja, y por supuesto, no falta aquel comentario comparativo que termina por hacer que el vaso se derrame: “a tú edad ya tenía 3 hijos, ya deberías estar casada, te vas a quedar sola” etc… Por lo que terminamos en pleito más de una vez y cuando levantamos la bandera de la paz, termina por decirme que es preocupación y el deseo que forme un hogar para el momento en que ella parta. El tema se ha convertido tan cotidiano que sé dar las respuestas perfectas para esquivar el tema y mantener el vaso a la mitad, al fin y al cabo es mi madre, siempre tendrá ese pequeño derecho de opinar en mi vida. Pero qué hay de aquellos externos a tu círculo familiar, aquellos que creen que por verte crecer tienen derecho a cuestionar y opinar sobre cada paso que das a lo largo de tu vida, aquellos que crean expectativas alrededor tuyo. Pues, por más enardecimiento que nos ocasionen, la mayoría de las veces no queda más que tragar aquel enojo hacia los entrometidos, mostrar una sonrisa y responder tranquilamente evadiendo con un chiste o un “pronto” o “por ahí viene” o cualquiera sea la respuesta que lanzamos automáticamente para evitar terminar con el poco respeto que le tenemos, aunque no puedo negar que a veces termino huyendo de esas personas al verlas acercarse para evitar el cuestionamiento.

Personalmente el tema no me afecta tanto ¿Qué si quiero casarme y tener una familia? Pues sí, por supuesto que quiero, pero aún no conozco la persona indicada para formalizar mi vida y no es que este en espera de un príncipe azul, pero si quiero conocer a alguien que reconozca mi independencia y esté dispuesto a compartir mis ambiciones.  Hay muchas mujeres que se encuentran en la misma situación (supongo que hombres también) y si supieran lo difícil que puede ser para nosotras, aunque a algunas como yo, no les afecte tanto, siempre llegará el momento en que nos da el golpe de soledad.  Y con comentarios como los de mi madre, a veces te inyectan la duda si realmente tienes algún problema y por eso no tienes pareja e incluso sientes temor de no conocer nunca a nadie.

Me imagino que son muchas las razones por las que una persona no tiene pareja, a veces se trata de que no estas preparada para estar con cualquier persona y esperas tu ideal, tal vez hay personas que pasan por relaciones difíciles que les lleva a tomar cierto tiempo para para poder continuar el camino hacia otra relación y están aquellas que no quieren tener pareja, sea cual sea el motivo, creo que nadie debe inmiscuirse en algo tan íntimo. Cada quien decide su tiempo ideal, creo que no es un paso que debe darse sólo por temor a quedarse sola, es algo que marcará no sólo tu vida si no a tu pareja, se trata de encontrar a aquella persona con quien realmente quieras crear vida, si deseas tener hijos.  Si estas desesperada o sientes soledad por no encontrar pareja, no cometas el error de involucrarte con cualquiera, este es uno de los pasos más importantes en nuestra vida y debemos darlo cuando nos sintamos 100% seguros de hacerlo, sin presiones, sin que nadie más influya sobre nosotros para tomar la decisión. Es nuestra vida y nuestro futuro. Aquel momento ideal para formar una familia según los demás, NO EXISTE, el momento ideal es aquel que tú decidas y si tardas 50 años para encontrar tú persona, ese será tú momento y reconocerás la felicidad. Mientras llegue ese día, vive y se feliz, olvida las opiniones de los demás y disfruta cada día al máximo. La espera terminará cuando menos lo imagines.