Los secretos de belleza de Audrey Hepburn

Para tener unos labios atractivos, di siempre palabras amables.

Para tener ojos adorables, mira siempre las cosas buenas de la gente.

Para una figura esbelta, comparte tu comida con los que padecen hambre.

Para tener un cabello lindo permite que un niño pase sus deditos por él, por lo menos una vez al día.

Para mantener la elegancia, camina siempre con la certeza de que nunca estas sola.

La gente más que las cosas, tiene derecho a ser restablecida, revivida, redimida y reivindicada. Nunca rechaces ni deseches a nadie.

Recuerda, si necesitas una mano amiga la encontraras en el extremo de cada uno de tus brazos. Con el tiempo y la madurez descubrirás que tienes dos manos: una para ayudarte a ti misma y otra para ayudar a los demás.

La belleza de una mujer no está en su figura, en la ropa que viste o en la forma como se peina. La belleza de una mujer tiene que ser vista en sus ojos porque son la puerta de su alma, el lugar en donde habita el amor.

La belleza de una mujer no está en la moda superficial. La verdadera belleza de una mujer se refleja en su alma, en la bondad con la que da amor y en la pasión que demuestra.

La belleza de una mujer crece con el pasar de los años.

Níspero, Valle de Antón

Desde pequeña siempre recuerdo ir a este lugar con mi familia, siendo tan sólo una niña por supuesto no le daba tanto sentido, me gustaba más que todo por el zoológico que hay en el, pero nunca pensé que al llegar a mi vida adulta este se convertiría en una de mis rutas de escape.

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Escogí este lugar porque al entrar de inmediato una profunda paz se apodera de ti. El zumbido de los árboles por la fuerte brisa que acompaña el lugar de manera permanente, te hace sentir que finalmente estas respirando aire puro. El canto de la diversidad de aves que se encuentran en el zoológico, que en conjunto forman una melodía. Y que mejor, que la espectacular vista que me regala, un conjunto de montañas que forman la silueta de una mujer conocida como la India Dormida. Puedes pasar horas sentado contemplando tu alrededor, no te percatas del tiempo mientras estas allí. Como yo, muchas personas entre ellos turistas han escogido este como un lugar ideal para relajarse, lo mas curioso es que un gran número de esos visitantes llegan con un sólo propósito… La fuente. Se dice que su agua proviene de la montaña, al fondo puedes ver una enorme cantidad de monedas que arrojan allí los visitantes a cambio de un deseo.

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Este es uno de los pocos lugares en el país que cuenta con un clima bastante fresco, lo que hace la estancia más placentera. Entre las atracciones que podrás encontrar en el zoológico es la gran variedad de aves entre otras especies de animales, el vivero donde se destaca el orquideario y el Proyecto de Conservación y Rescate de Anfibios, donde se han realizado las investigaciones para evitar la extinción de la Rana dorada.

Este zoológico esta ubicado en el Valle de Antón, en la provincia de Coclé. El tiempo para llegar es de aproximadamente de dos a tres horas desde la capital, todo depende el tráfico que se pueda encontrar saliendo, hay señales a lo largo de todo el camino así que de seguro no te perderás. Esta abierto todos los días de 7:00 am a 5:00 pm, la tarifa para locales es de $2.00 adultos y $1.00 niños, para extranjeros $5.00 adultos y $2.00 niños.

La verdad es que al salir de allí, me siento libre de tensiones, como una persona nueva, lista para continuar con mis labores diarias. Creo que todos debemos tener un lugar así; donde poder ir a relajarse, a conectarte con uno mismo y meditar en paz. Por todo esto es que considero este lugar como una de mis rutas de escape.

Lugar:
Níspero, Valle de Antón.
Provincia de Coclé, Panamá.

Les presento mi Panamá

Muchos me han preguntado a través del blog y las redes sociales de que País soy, lo que me trajo la idea de presentarles un poco de mi país: Panamá. Somos un país bastante pequeño, localizado en América Central y con una población de un poco más de cuatro millones de habitantes.

Casi siempre nos reconocen por nuestra más grande atracción, el Canal de Panamá, pero a decir verdad es que contamos con muchos otros lugares turísticos dignos de ser presentados al mundo, a mis 29 años aún me maravillo al visitar lugares de los cuales desconocía su existencia o a los que simplemente no había tenido la oportunidad de ir. Una de nuestras más grandes ventajas es que nos encontramos rodeados por ambos mares, atlántico y pacífico, lo que nos hace contar con numerosas playas de exuberante belleza, sobre todo en el interior del país.

Pero no se preocupen, si pasan por acá no necesariamente tienen que viajar al interior para conocer áreas turísticas, pues aquí en la capital contamos con áreas de esparcimiento y gran belleza en las que podrás pasar un rato agradable. Espero compartiles un poco de esos lugares y así presentarles mi Panamá, un país lleno de diversión para nacionales y extranjeros.

Visita la Autoridad de Turismo de Panamá para conocer más.

En la espera de…

Tengo 29 años y me encuentro en aquel punto de la vida en que todos preguntan: ¿Tienes pareja? ¿Cuándo te casarás? ¿Cuándo piensas tener hijos? Empezando por mi madre, siguiendo por el resto de la familia, vecinos y amigos; todos muestran “preocupación” al ver que no tengo pareja. Parece que aún vivimos en una sociedad con mente arcaica (lo siento familia) y el pensamiento preestablecido que al acercarse los treinta años ya debemos tener una familia y un hogar formado.

Es realmente irritante la manera en que me puede llegar a hostigar mi madre sobre estos cuestionamientos, ella piensa que no me interesa conocer a otra persona, me ha llegado a culpar por no encontrar pareja, y por supuesto, no falta aquel comentario comparativo que termina por hacer que el vaso se derrame: “a tú edad ya tenía 3 hijos, ya deberías estar casada, te vas a quedar sola” etc… Por lo que terminamos en pleito más de una vez y cuando levantamos la bandera de la paz, termina por decirme que es preocupación y el deseo que forme un hogar para el momento en que ella parta. El tema se ha convertido tan cotidiano que sé dar las respuestas perfectas para esquivar el tema y mantener el vaso a la mitad, al fin y al cabo es mi madre, siempre tendrá ese pequeño derecho de opinar en mi vida. Pero qué hay de aquellos externos a tu círculo familiar, aquellos que creen que por verte crecer tienen derecho a cuestionar y opinar sobre cada paso que das a lo largo de tu vida, aquellos que crean expectativas alrededor tuyo. Pues, por más enardecimiento que nos ocasionen, la mayoría de las veces no queda más que tragar aquel enojo hacia los entrometidos, mostrar una sonrisa y responder tranquilamente evadiendo con un chiste o un “pronto” o “por ahí viene” o cualquiera sea la respuesta que lanzamos automáticamente para evitar terminar con el poco respeto que le tenemos, aunque no puedo negar que a veces termino huyendo de esas personas al verlas acercarse para evitar el cuestionamiento.

Personalmente el tema no me afecta tanto ¿Qué si quiero casarme y tener una familia? Pues sí, por supuesto que quiero, pero aún no conozco la persona indicada para formalizar mi vida y no es que este en espera de un príncipe azul, pero si quiero conocer a alguien que reconozca mi independencia y esté dispuesto a compartir mis ambiciones.  Hay muchas mujeres que se encuentran en la misma situación (supongo que hombres también) y si supieran lo difícil que puede ser para nosotras, aunque a algunas como yo, no les afecte tanto, siempre llegará el momento en que nos da el golpe de soledad.  Y con comentarios como los de mi madre, a veces te inyectan la duda si realmente tienes algún problema y por eso no tienes pareja e incluso sientes temor de no conocer nunca a nadie.

Me imagino que son muchas las razones por las que una persona no tiene pareja, a veces se trata de que no estas preparada para estar con cualquier persona y esperas tu ideal, tal vez hay personas que pasan por relaciones difíciles que les lleva a tomar cierto tiempo para para poder continuar el camino hacia otra relación y están aquellas que no quieren tener pareja, sea cual sea el motivo, creo que nadie debe inmiscuirse en algo tan íntimo. Cada quien decide su tiempo ideal, creo que no es un paso que debe darse sólo por temor a quedarse sola, es algo que marcará no sólo tu vida si no a tu pareja, se trata de encontrar a aquella persona con quien realmente quieras crear vida, si deseas tener hijos.  Si estas desesperada o sientes soledad por no encontrar pareja, no cometas el error de involucrarte con cualquiera, este es uno de los pasos más importantes en nuestra vida y debemos darlo cuando nos sintamos 100% seguros de hacerlo, sin presiones, sin que nadie más influya sobre nosotros para tomar la decisión. Es nuestra vida y nuestro futuro. Aquel momento ideal para formar una familia según los demás, NO EXISTE, el momento ideal es aquel que tú decidas y si tardas 50 años para encontrar tú persona, ese será tú momento y reconocerás la felicidad. Mientras llegue ese día, vive y se feliz, olvida las opiniones de los demás y disfruta cada día al máximo. La espera terminará cuando menos lo imagines.

Carta a un amigo, por William Shakespeare

Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse y que compañía no siempre significa seguridad.

Comenzaras a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas…comenzaras a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vació.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado.

Aprenderás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitaras perdonarlas… Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma… Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de tu vida.

Aprenderás que la nuevas amistades continuan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa que es lo que tienes en la vida, sino a quien tienes en la vida y que los buenos amigos son la familia que uno elige.

Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian. Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar su compañía.

Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que mas te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros cuando sera la ultima vez que las veamos.

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tiene influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.

Comenzaras a aprender que no nos debemos comparar con los demás , salvo cuando queramos imitarlos para mejorar.

Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.

Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve…

Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlaran y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada sea la situación: siempre existen dos lados.

Aprenderás que los héroes son las personas que hicieron lo necesario, enfrentando las circunstancias… Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica. Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.

Madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con lo que has vivido.

Aprenderás que hay mucho mas de tus padres en ti de lo que supones.

Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y seria una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza.

Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel.

Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero no saben como demostrarlo…

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo. Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también seras juzgado y en algún momento condenado.

Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.

Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma , en vez de esperar que alguien te mande flores.

Entonces y sólo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho mas lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía mas. Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.

Deja mucho que reflexionar, ¿Cierto?… Espero que les haya gustado y recuerden que pueden dejar sus comentarios a ver que les pareció.

Historias compartidas

Siempre me ha gustado estar al aire libre, cuando tengo algo de tiempo me gusta salir; un área turística, un parque, el lugar donde las personas se reúnen a hacer ejercicios, una playa… En fin, cualquier lugar me parece perfecto. No es por el simple hecho de ir de paseo solamente. Con esto estoy conociendo lugares que no conocía, descubriendo la belleza y maravillándome cada día de mi país. Logro relajarme de la ajetreada vida cotidiana.

Pero les confieso que lo que más me gusta de hacer esto, son las historias… sí, las historias de quiénes concuerdan conmigo en momento y lugar.En estos paseos, he tenido la dicha de conocer tantas personas que amablemente me han contado vivencias de su vida personal, sus batallas, alegrías y tristezas.Personas que te inspiran, que al verlas piensas que su vida es por decirlo “normal”, pero en el interior están librando alguna lucha contra una tragedia.Historias de superación, sobre como lograr un imperio luego de crecer en la pobreza. Me han hecho viajar sin necesidad de salir del país, aquellos turistas que comparten sobre su patria mientras conocen la mía.
Te regalan su confianza y brindan la oportunidad de adquirir experiencia a través de sus vidas, a pesar que eres un extraño.

Padres, madres, hijos, hermanos, amigos… Con historias que nos motivan a ser mejor persona, a agradecer por nuestra vida, a no decaer por los tiempos oscuros. Definitivamente que podría escribir un libro con la recopilación de todas estás vivencias compartidas. Debemos aprender a escuchar, entiendo que es difícil aceptar a todo extraño que se te acerca, pero no le des la espalda a los demás, no sabes si el inicio de una gran amistad.

Sólo me queda dar las gracias a aquellas personas que compartiendo su historia, dejan una lección a quién las escucha, para el resto de la vida.

Mi primera cirugía

Inicia otro mes, y este desde el año pasado se convirtió especial para mi, siempre lo recordaré como el mes en el que me realizarón mi primera cirugía. Sé que lo primero que se imaginaran es una cirugía estética, pero no me refiero a eso, aunque no lo descarto en un futuro. La causa, una apendicitis. Les compartiré mi experiencia personal, así como lo que considero fueron mis pilares para superar el terrible temor que se apoderó de mi.

Mi experiencia

Siempre he sido una persona muy sana afortunadamente, mis padecimientos no superaban más que un resfriado ocasional en época lluviosa, agradecía que a los 28 años no había pasado por ningún padecimiento mayor. Todo comenzó con un fuerte dolor en la parte superior de mi estómago acompañado de ardor, no le di importancia, pues pensé que se trataba de una gastritis. Al pasar un par de horas, se añadió dolor en la ingle derecha lo que me dificultada el movimiento de la pierna del mismo lado, ya esa señal me hacía pensar que algo no andaba bien, así que mi madre me acompañó al médico.

Al llegar al consultorio pedimos una cita con el médico general, que ya era conocido de nosotras y de nuestra entera confianza. Por un momento pensé que se podía tratar de cólicos pues mi período se acercaba, tenía conocimiento de la apendicitis pero sencillamente me negaba a aceptar esa idea. Para desgracia mía al describirle los síntomas al doctor, lo primero que indica es la posibilidad de una apendicitis, pero debían hacer exámenes antes para confirmar, así como la evaluación por parte de un cirujano. A la evaluación del cirujano confirma nuestros temores, todos los signos y síntomas eran claramente el reflejo de una apendicitis. “Es una situación de urgencia, puede llegar a complicarse, en 30 -40 minutos máximo debemos estar en cirugía” esas fueron las palabras del doctor, de inmediato el temor se apoderó de mí, rompí en llanto.

Inmediatamente comenzaron a prepararme para la cirugía, fueron los minutos más aterradores de mi vida. Mi mayor temor era la anestesia, no sé si todos pasen por la experiencia de la misma manera, pero en ese momento piensas lo peor, piensas si despertaras de la anestesia, piensas en la posibilidad de morir en el procedimiento a pesar de ser uno de los más sencillos, todo procedimiento conlleva un riesgo. No sabía si decir algo a mi madre y mi hermana que estaban conmigo (ellas estaban igual de angustiadas que yo) por si algo salía mal. Algo que no hice porque todo fue tan rápido, que aún al entrar al salón de operaciones no terminaba de asimilar lo que me estaba pasando. Al estar acostada en esa camilla, un temblor se apoderó de mi y pensaba en si esos serían los últimos minutos de mi vida, hasta que la anestesia hizo lo suyo.

Al despertar, en realidad pensaba que aún no me habían operado, me tomo un tiempo entender que ya todo había terminado. No tenía noción alguna del tiempo que había pasado, la sensación para mi era como si no hubiese pasado ni 5 minutos, cuando en realidad había tomado 2 horas. Ya más despierta agradecía a Dios por estar con vida. Creo que parte del temor que me invadió se debió a la rapidez con la que paso todo, no es lo mismo que te preparen con días para una operación, a decirte como en mi caso que en 30 minutos te operan.

Familia

Lo que me lleno de fuerzas e hizo mi post-quirúrgico más fácil fue en gran parte por mi familia. Desde un principio mi madre como todas, siempre abnegadas y sacrificadas, no se despegó de mi lado en ningún momento, ofreciendome palabras de aliento que ella misma necesitaba. Hicieron todo lo posible en sus manos para apaciguar mi dolor.

Y en el momento en que salí de la cirugía que me llevaron al cuarto aún desorientada por la anestesia, al lograr ver los rostros borrosos de todos lo que me esperaban allí, me hizo sentir que todo estaba bien, me sentí protegida y segura. Es realmente gratificante ver como a pesar de las diferencias que puedas tener en algún momento con ellos, en situaciones difíciles como la que me paso a mi, todo queda olvidado para estar a tu lado. No importó distancia, trabajo o lo que sea que estaban haciendo… Todo lo dejaron de lado, para estar allí al momento en que salía de la operación.

Los cuidados y palabras de cada uno de ellos significaron mucho para mi, me hicieron olvidar el dolor. Me ayudo en el proceso de recuperación, pendientes que no me faltará absolutamente nada. Es realmente bonito ver como se preocupan y como te quieren, pues a veces no se expresa, pero al ver sus miradas y su preocupación, sé que no tienen que decirme nada para demostrarlo, sé que cuento con ellos cuando más lo necesite.

El personal

Muchos suelen pensar que el personal de un centro hospitalario, al lidiar con lo mismo cada día incluyendo la muerte de los pacientes los hace insensibles. No se si la experiencia que otros viven en estas circunstancias creen este pensar, pero en mi caso debo decir que me siento muy agradecida por la atención brindada por cada uno de los profesionales que estuvieron a cargo de mi atención.

Al llegar el dolor que me embargaba era realmente indescriptible, no podía ni tan siquiera subirme a una camilla, el doctor muy amablemente prácticamente me cargo para hacer de mi dolor más llevadero. Pase por las manos de muchas enfermeras y enfermeros, cada uno de los cuales me trato de manera excepcional, estuvieron pendientes de mi en cada momento. Al pasar con el cirujano, cuando me invadió el temor me daba palabras de aliento para tranquilizarme, al igual que el anestesiologo quien me hablaba mientras temblaba en aquella camilla.

Cada enfermera, auxiliar, médico e incluso personal de aseo, redujeron la carga de mi padecimiento a pesar del temor. Me sostuvieron las manos, me dieron palmaditas y palabras de aliento, hacían que mi cuarto estuviese impecable, me cargaron cuando lo necesite como si fuese una niña, y todo lo hacían sin hacerme sentir que lo estaban haciendo meramente porque es su trabajo y lo tenían que hacer, me hicieron sentir como si realmente les importaba. Esto es algo que valoraré y recordaré, algo por lo que les estaré agradecida eternamente. Ojalá todos los centros médicos capacitaran a su personal de la manera en que han capacitado a estos en cuanto a humanidad y calidad de atención para con sus pacientes.

Al final de todo, creo que siempre sentiremos temor al pasar por una cirugía, sea o no sea la primera. Pero el centro hospitalario y cada una de las personas que nos rodean harán que nuestro pesar sea menor.