En tiempo de crisis

El mundo siempre esta en crisis, estas casi siempre han afectado solo una región o país, lo que hace que el resto del mundo se vuelca en compasión hacia ese país afectado, esta vez es diferente, esta vez la crisis es de todos, la compasión es de todos, la crisis es compartida.

Lo peor de las crisis es que pueden sacar nuestra peor cara, durante los primeros días pudimos ver imágenes que transmitían pánico, egoísmo y todos esos malos sentimientos que nos hacen olvidar la empatía y raciocinio. Afortunadamente, ya poco a poco se han ido calmando las aguas y estamos empezando a solidarizarnos. Sí, por supuesto que es difícil estar confinado a casa, es dura la distancia de nuestros seres queridos, es duro no poder recorrer las calles que solemos recorrer, los paseos de fin de semana, las reuniones con amigos y mil cosas más, pero pensemos que si lo hacemos, más rápido podemos salir de esta y volver a nuestra vida regular.

Afortunadamente, en días como estos, la tecnología que muchas veces nos hace mal, en esta ocasión es nuestra mejor aliada, nos hace llevaderos los días, es un medio para hacer nuestra estancia en casa amena. Se imaginan una cuarentena hace unos años atrás, sin redes sociales, sin Netflix, sin Spotify. También con esto no digo que debamos pasar las 24 horas pegados a una pantalla, hay muchas otras actividades que podemos hacer, así como compartir con los nuestros. 

Continuar leyendo “En tiempo de crisis”

En estos días…

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
Sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías, sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos enseña,
y nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa:
Y Tú puedes aportar un verso.
No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños puedes ser libre.
No caigas en el peor de los errores: el silencio del alma.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”, dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
No traiciones tus creencias, porque no podemos remar en contra de nosotros mismos:
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron,
de nuestros «Poetas Muertos»,
te ayudarán a caminar por la vida.
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los «Poetas Vivos».
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …

Walt Whitman

Febrero 2020

A pesar que los días faltantes del mes son pocos, eso nos hace mentalizarnos que el transcurrir del mes pasa rápidamente, bueno, así lo siento yo. Incluso con esa rapidez, mi febrero estuvo cargado de mucha actividad, muchos sí, aceptación, sorpresas y encuentros.

Me dediqué mucho tiempo a mí misma, era algo que necesitaba, para procesar, apartar miedos y aceptar. Me decidí a retomar mis estudios, una nueva maestría, esta era una decisión que estaba tomada pero aplazada por situaciones que a veces nos absorben nuestra energía y nuestra paz. Me fui a descubrir algunos lugares, de la mejor forma, de aquella en la que descubres cada rincón, su gente, sin medidas de tiempo y sin itinerarios. En ese tiempo a mí misma, me aleje algunos días de redes sociales, tampoco pude publicar mucho por acá, pero eso sí, de todo lo vivido, vengo con nuevas ideas e historias que compartirles.  

Logré finalmente soltar, situaciones y sobre todo a ciertas personas, a otras me toco darles un alto, dándoles la verdad para que avanzaran y me dejaran avanzar, con ello saqué un par de piedras de mi maleta, ahora me siento más liviana, encontré la paz que perdí desde hace meses, eso también me llevo a sacar el coraje para lograr tomar decisiones, para decir sí, para abrir puertas a personas.

Continuar leyendo “Febrero 2020”

Nuestras cámaras

Dicen que los mejores momentos quedan grabados en nuestras memorias no en una cámara, pero también es cierto que a veces son esas fotografías guardadas en nuestras cámaras que nos sacan una sonrisa y nos hacen recordar. Hace una semanas retome mi relación con mi cámara, luego de un abandono de meses.

Les ha pasado que son buenos en algo, pero hay alguien a su lado que les gusta lo mismo, no es tan bueno y para no hacerlos sentir mal prefieren dejar de hacer eso que les gusta. Sí, esta mal, en un error eso hice yo, y aunque nunca dejé de tomar fotos con mi celular, si hice de lado la cámara, algo que ahora lamento haber hecho ya que al retomarlo nuevamente solo me hizo corroborar que es algo que realmente disfruto. Considerando que se acercan grandes acontecimientos decidí que ya era hora de darle fin a la separación. Fue allí cuando desempolve uno que otro recuerdo.

En nuestras cámaras quedan momentos que de momento están adormecidos en nuestras memorias; rostros, algunos que ya no siguen con nosotros por distintas circunstancias; lugares, donde compartimos, reímos o lloramos. A veces decidimos borrar las pruebas de esos momentos, personas o lugares, creemos que así se esfumarán de nuestras vidas. Prefiero dejar esas fotos allí guardadas, en ese instante capté la mejor versión de aquellas personas cuando estuvieron a mi lado o lugares donde fui feliz, sin importar cual haya sido el final de cada historia, en su momento hicieron parte de mi historia una feliz. Las cámaras son testigos de esas historias, de nuestras aventuras pasada y las que está por empezar, de los amores que están y los que se han ido, nuestros seres queridos y de nuestros propios cambios, crecimientos y desaciertos.

Las palabras…

Las palabras son pequeñas palancas,
pero no hemos encontrado todavía su punto de apoyo.

Las apoyamos unas en otras
y el edificio cede.
Las apoyamos en el rostro del pensamiento
y las devora su máscara.
Las apoyamos en el río del amor
y se van con el río.

Y seguimos buscando su suma
en una sola palanca,
pero sin saber qué queremos levantar,
si la vida o la muerte,
si el hecho mismo de hablar
o el círculo cerrado de ser hombres.

Roberto Juarroz 

Querer bien

Aquello de querer mal y a medias no se me da. No sé si es cuestión de crianza, me enseñaron a querer bien. Soy de querer más y sufrir menos. Si te quiero, te lo digo, y puedes estar seguro que es sincero, aunque muchos no me lo creen, pero vamos, que no puedo obligar a que me crean. Algo más que no se me da nada bien, es mentir, así que también si no te quiero, te lo hago saber. Pero es que duele menos una verdad tajante, que una mentira de a largas.

Confío fácilmente, tal vez ese es el problema… ¿Será que quiero fácil? Esa pregunta últimamente me llega constantemente, es que todo esto me ha llevado a que me rompan el corazón más de una vez, y cada vez duele más y las consecuencias peores. Soy muy positiva, me gusta ver la luz de las personas, aunque estén inmersos en la oscuridad… Uno nunca sabe a quién puede estar salvando. ¿Si me arrepiento? Pues, no. Definitivamente, el sufrimiento por algunos no ha valido la pena, pero se siente bien querer bien, y si de algo estoy segura es que voy dejando huellas por allí, de esas que la marea no se lleva.

Continuar leyendo “Querer bien”

Me gusta – Parte II

Compartir con mi familia. El mar. La sensación de arena bajos mis pies. La música. Los conciertos. Las fotos blanco y negro, la fotografía en general. Mi cámara. Reuniones con amigos. Escribir a pluma y papel. Escribir de madrugada. Contacto visual y sonrisas a distancia. Las sonrisas sin palabras. La sinceridad y la verdad. Manejar sola de noche. El acento de los españoles. El italiano. La luna. Escuchar historias de personas que no conozco. El silencio de la noche. La alegría de mis sobrinos. Las guitarras. Dormir escuchando música. Canciones de Frank Sinatra, Dean Martin y Andy Williams. Cuando un bebé sostiene mi mano. La luna llena. Abrazar. Abrazos inesperados. Abrazos apretados. Los besos robados. Pequeñas mordidas durante los besos. Los Museos. Los jardines amplios. Las casas blancas. El Bossa Nova y el Jazz. Las grandes ciudades. El teclado bajo mis dedos. Llaveros. Pintar las paredes de mi casa. Los aviones. Los vuelos nocturnos. Mi perro, su mirada. Mis gatos, su ronroneo cuando alguno duerme sobre mi y que me reciban como perros. Dusty blue de Charles Bradley. Mensajes de afecto inesperados. Los mensajes de madrugada. Las palmeras. La satisfacción de mis pacientes. Los perfumes. Los lapices labiales. Leer un libro, las librerías. El abrazo de un niño. Aroma a café. Leer un periódico. Leer blogs. Los poemas.

Continuar leyendo “Me gusta – Parte II”

No me gusta – Parte II

Pensar que algún día mi madre me hará falta. Todas las cosas que no pude compartir con mi padre. La soledad en espacios cerrados. Esperar sola. Comer sola fuera de casa. Las mentiras. Los engaños. Las despedidas. Los falsos amigos. Que me digan que miento, que no crean en mi. Aquellos que juzgan sin conocer. Que me tengan que decir algo y no me lo digan. Los estereotipos. Que interpreten como debilidad la sensibilidad. Mi voz al cantar. Las cosquillas. Los pellizcos. Mi cabello rizado. Mis muñecas. Titanic. Los pitufos. Las Kardashians y Bad Bunny. Facebook. Bloquear. Preguntas matemáticas inesperadas. La química. Caminar descalza, con excepción en la arena. Debates sobre temas religiosos. Las comidas con coco. Las galletas de jengibre. Los caramelos. El color naranja. Las fragancias de goma de mascar. El estampado de serpiente. Relámpagos sin lluvia. Los sismos. El grito a un niño, que me griten a mí. El que es capaz de arrancar una vida. Arañas, hormigas. El 90% de los insectos. Cualquier animal con más de cuatro patas. Quien maltrata un animal, las fotos de animales maltratados. Que le griten a mi perro.

Continuar leyendo “No me gusta – Parte II”

¡Feliz 2020!

Como siempre lo he mencionado, este Blog siempre ha sido mi desahogo, ya con este son 3 años de pertenecer a esta comunidad y los he considerado como una familia virtual. Nos reímos, nos damos consejos y algunas veces nos desaparecemos, como yo este año, donde no pude estar muy presente en estos lares, pero como toda familia, no importa el tiempo de tu ausencia, siempre la familia estará ahí en tu regreso. Y a pesar de mi ausencia, el Blog tuvo un crecimiento exponencial, mis viejas publicaciones fueron desempolvadas y cobraron nueva vida. Así que no puedo dejar pasar los últimos días de este año, para darles las gracias una vez más por estar aquí.

Siendo honesta, me perdí muchas de sus publicaciones, en mis regresos esporádicos me percaté que muchos ya no estaban, con otros mantuve comunicación por otros medios. No sé como fue su año, espero que haya sido provechoso.

Por otro lado, a comparación del año pasado, este nuevo año voy sin vendas. Acciones de este año traen arrastre de consecuencias, tiempos difíciles pero a la vez maravillosos. Voy a una montaña rusa, y ya siento el vértigo de estar sentada esperando que arranque. Espero estar más presente por aquí y poder compartir más con ustedes.

Les deseo que todos sus sueños, metas y anhelos se cumplan. Que al final del año podamos mirar atrás y sentir orgullo de lo que hemos logrado, por supuesto existirán bajas y desaciertos, es lo que nos hace vivir. Por un año más de compañía en esta comunidad, por un año de felicidad y dicha, de ideas creativas e interminables publicaciones. Les deseo no solo un feliz año, también una feliz década.