Leer, leer, leer…

Leer, leer, leer…

Debo confesar que hasta hace algún tiempo, entre leer un libro y ver una película o una serie, mi decisión era sin pensarlo por la última opción. Pero con los años he tratado de adquirir el hábito de leer, tal vez no lo haga todos los días, pero trato de hacerlo regularmente. Conocí una persona cuyo trabajo era animar durante tres horas continuas, obviamente no puede parar de hablar este tiempo y le pregunté cómo lograba mantener diferentes temas cada día, cómo no se quedaba nunca sin que decir. Y su respuesta fue: “leo mucho”.

Aquí les comparto algunos beneficios que conlleva crear el hábito de la lectura, así como algunos tips para aquellos que de plano no son fanáticos de los libros:

Cuando lees, si lo haces con interés real, habrán palabras que no conoces por lo que buscaras su significado, de manera que tu vocabulario se torna más amplio.

Tal vez les ha pasado como a mí, que me he encontrado con esas personas intelectuales que atraen inmediatamente por la profundidad de sus conversaciones, pero en algún momento yo me he quedado sin mucho que decir, por lo que se me ha hecho un poco difícil seguir el ritmo de esas personas durante la conversación. Desde que leo regularmente eso ya no me sucede. Al leer, adquieres más conocimiento en cuanto a cultura general, historia, recetas o cualquiera sea el tema que más te agrade, por lo que se te es más fácil poder sobrellevar una conversación de manera prolongada, ya que tendrás conocimiento en variedad de temas.

Nuestro cerebro está compuesto por células llamadas neuronas, que se encuentran conectadas entre sí, y es esta conexión la que permite el funcionamiento adecuado de este órgano. Está comprobado científicamente que la lectura estimula la actividad cerebral y fortalece las conexiones neuronales.

Mientras lees, tu cerebro tiene que ordenar y relacionar ideas, memorizar e imaginar, y todo al mismo tiempo, es de esta forma como logras entender la lectura. Esto te ayudará a mejorar tu retentiva y a desarrollar una capacidad de respuesta más rápida.

Leer para el cerebro, es el equivalente del ejercicio para nuestro cuerpo. Dicho lo anterior, este “ejercicio” para nuestro cerebro ayuda a prevenir enfermedades como el Alzheimer, una de las formas más común de demencia que afecta gravemente la memoria, como consecuencia de la pérdida de neuronas y la conexión existente entre las mismas.

No tienes necesariamente que leer un libro, puedes leer el periódico regularmente, algún sitio con contenido educativo. Seamos honestos, no es lo mismo leer un portal de contenido histórico a leer el portal con las letras de mis canciones favoritas, no digo que lo último este mal, pero si lo que buscamos es un aprendizaje real debemos buscar las opciones correctas.

A lo mejor aún no logro convencerte, y de plano la historia y la cultura no son tus temas, así que no pensarás en leer sobre esto. Pero si te cautivan las películas, muchas de ellas son inspiradas en libros, así que podrías interesarte en conocer más sobre estas historias a través de sus libros, pues en la gran pantalla por cuestión de tiempo nunca está reflejado exactamente lo que está en las páginas.

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Lo mejor de todo, es que ahora que somos dependientes de la tecnología, existen dispositivos cuyo fin es la lectura, y solo tienes que comprar los libros que te interesan, teniendo así la posibilidad de portar varios libros en un dispositivo. Incluso hay muchos libros o artículos que encontraras de manera gratuita. Es más, existen diferentes aplicaciones que puedes descargar en tu móvil o tablet para leer, así siempre podrás llevar una lectura contigo de la cual podrás disfrutar en tus momentos libres.

Finalmente, para nosotros que tratamos de escribir, no hay nada mejor que leer. Nos ayudar a ampliar nuestro vocabulario y al aprender sobre nuevas temáticas, obtenemos ideas para nuestros propios artículos. Y, ¿cuál es tu lectura favorita?

 

 

Catarsis nocturna

Catarsis nocturna

Me considero una persona de alta productividad nocturna, sobre todo a la hora de escribir las entradas para este blog, pues por lo general la inspiración me llega en la noche.

Siempre he tratado de crear un horario para dormir, el que trato de cumplir estando en cama a las 12, pero a menos que mi día haya sido muy agotador, no logro conciliar el sueño. Es en ese momento en que mi mente empieza a recapitular todo el día, lo que hice y lo que no, los pendientes, etc. Pero también pasa que me llegan las ideas para escribir, hay días en que son las 3 de la madrugada, me despierto con esta idea y digo, lo dejaré para mañana, seguiré durmiendo y mañana la desarrollo. Llega el día, busco mi laptop para escribir, y ¿qué creen? No pasa nada, solo queda como eso, una idea, porque no logro encontrar las palabras para aquella iluminación que irrumpió el efecto de morfeo. Igual me pasa que pienso en algo sobre lo que quiero escribir durante el día y por lo general tampoco logro hacerlo, no puedo ir más allá de unas cuantas líneas.

De noche, es algo maravilloso lo que me sucede, siento que entro en catarsis nocturna, mis mejores entradas han nacido mientras el resto del mundo a mi alrededor duerme. Puedo estar profundamente dormida y de repente despierto, ya sea para ir al baño, porque mi perro ladro o cualquier sea el motivo, y en el juego de volver a dormir,  empiezo a desarrollar la idea en mi cabeza. Ahora sé que cuando esto me pasa, tengo que seguir el instinto; me levanto de la cama, saco mi laptop, me pongo los audífonos y empiezo a escribir y escribir, las palabras fluyen sin dificultad alguna, van saliendo de forma tan espontánea que nadie me lo creería. La verdad, es algo gratificante, pues muchas de las entradas están basadas en asuntos personales, que al ser compartidos me hace sentir liberada. Lo que trato de hacer de manera forzada en 3 horas durante el día, en ese período de catarsis lo logro hasta en media hora.

Tal vez es la tranquilidad de la noche y la paz que evoca, lo que me ayuda a desarrollar mi escritura, pero aún estando en las mismas condiciones de soledad y calma durante el día, el resultado no es el mismo. Todos funcionamos de manera diferente y creo que debemos seguir las señales que nos brinda nuestro cuerpo, en vez de tratar de forzarlo para que se habitúe a trabajar como lo hacen los demás, tal vez nuestra fuente de éxito esta en hacer las cosas de manera diferente.

 

La vida no te sucede… Jim Carrey.

Todos alguna vez hemos tenido la oportunidad de ver alguna película del actor Jim Carrey y lo reconocemos como un gran comediante, pero hace algunos años el actor fue invitado a dar un discurso a un grupo de graduados, sorprendiendo a muchos con sus palabras, pues el contenido fue bastante conmovedor e inspirador, muy distinto a lo que todos pensarían que sería. A continuación, un extracto del mismo:

Mi alma no está contenida dentro de los límites de mi cuerpo, mi cuerpo está contenido dentro de la infinitud de mi alma. Muchas veces he dicho que me gustaría que las personas cumplieran sus sueños de riqueza y fama para que vieran que allí no es donde encuentras ese sentimiento de realización personal.

Les digo de experiencia, que la moneda más valiosa existe en el efecto que tienes en los demás. Porque todo lo que ganas en la vida se pudrirá o romperá. Y todo lo que quedara es lo que tienes en el corazón.

Dentro de cada uno de nosotros, hay un silencio, un silencio tan vasto como el universo y cuando experimentamos ese silencio, recordamos quienes somos – Gunilla Norris.

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Entre camas y pasillos

Entre camas y pasillos

Cuando trabajas o realizas entrenamientos en carreras de la salud, por lo general pasas más tiempo en el hospital que en tu propio hogar, luego de un tiempo te empiezas a percatar que no sólo se trata de brindar atención al paciente por la condición que presenta, pues muchas de estas personas te eligen como su psicólogo personal. Sabemos que no debemos crear apego emocional hacia los pacientes, la profesión puede tornarse algo dolorosa cuando la desgracia llama a la puerta de aquellos que se vuelven especiales para nosotros, pero siempre hay algunos con los que creamos cierto vínculo al conocer sus historias, de las cuales algunas te marcan y te graban permanentemente, enseñándote a valorar lo que tienes y a ser agradecidos con la vida.

Me gusta compartir estas historias, ya que al transmitir las palabras de esas personas, las cuales muchas ya no están, se mantiene su legado vivo a través de sus enseñanzas. Aquí les comparto esta breve historia que me contó un paciente hace unos meses atrás, que nos llego a todos los presentes, sobre todo por la actitud tan positiva que irradiaba, te transmitía sus ganas de vivir.

A simple vista era un paciente muy alegre, nos hizo reír desde que llegó a la consulta. Este era un hospital oncológico, así que obviamente estaba siendo tratado por cáncer, en mi pensamiento estaba que a lo mejor sólo estaría en controles o tal vez su tipo de cáncer no era muy agresivo. Recuerdo escucharlo decir: “Me ven así, en mi vida sólo ha existido la tragedia, pero esto no me arrebatará las ganas de vivir cada día.” Tenía dos años de haber sido diagnosticado con cáncer de próstata, al hacerle exámenes más profundos se percataron que ya había hecho metástasis a los huesos, por supuesto que fue devastador. Por lo general cuando el cáncer invade los huesos, el pronóstico es generalmente muy pobre. Transcurridos algunos meses, mientras recibía su tratamiento en el hospital, recibe la noticia que su hijo de 22 años había perdido la vida a causa de un accidente automovilístico mientras trabajaba. Inmediatamente después de esto, su esposa lo abandono bajo la excusa que no soportaba todo lo malo que estaba pasando, y no sólo lo abandono a él sino también a su hija de 15 años… No supo más de su esposa.

Con ayuda de otros familiares, había tratado de salir adelante, sin descuidar a su hija, quién lo acompañaba ese día. Ella se sentía muy orgullosa de su padre, porque comentaba que nunca le había faltado nada, a pesar que él estaba luchando contra el cáncer, siempre ella había sido su mayor preocupación. Este señor recibía sus tratamientos puntualmente, con la esperanza de curarse algún día, a pesar del pronóstico desfavorable que le dieron los médicos o como decía él, para estar en las mejores condiciones posible para disfrutar y poder acompañar a su hija por el mayor tiempo que le fuera posible. Durante su estancia en la consulta, siempre mantuvo una sonrisa, nos motivaba a vivir alegres y a agradecer cada día por la vida, así como a disfrutar de quienes nos rodean y están siempre con nosotros.

Entre las camas y pasillos de los hospitales, recorren muchas historias como estas y muchas veces sólo debemos saber escuchar, porque hay pacientes que tan sólo con ser escuchados contribuimos a aliviar un poco su pesar. Historias tristes, alegres, de superación, cada una diferente; pero que nos dejan grandes lecciones y nos enseñan a vivir. No hay nada mejor que cuando estos pacientes logran superar su condición, verlos agradecidos y felices en camino a su hogar es una gran satisfacción; claro, algunos no cuentan con la misma suerte y abandonan este mundo, pero en el fondo quedamos agradecidos por haber compartido sus secretos y consejos, para que vivamos plenamente y de una manera u otra siempre estarán en nuestro recuerdo.

Sólo nos queda seguir su ejemplo, disfrutar cada día a pesar de las adversidades y vivir al máximo, agradeciendo por lo que tenemos. Espero sus historias inspiradoras…

La vida me ha enseñado

Que la gente es amable, si yo soy amable
Que las personas están tristes, si estoy triste
Que todos me quieren, si yo los quiero
Que todos son malos, si yo los odio
Que hay caras sonrientes, si les sonrío
Que hay caras amargas, si estoy amargado
Que el mundo está feliz, si yo soy feliz
Que la gente es enojona, si yo soy enojón
Que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.

Mahatma Gandhi

A mi estrella fugaz

A mi estrella fugaz

Pero a mí me tocó enamorarme de una estrella especial, una estrella fugaz, de esas que de repente pasan por tu vida, te iluminan, te atrapan, te ciegan, te llenan de momentos, de sonrisas y se van igual de rápido, dejando una estela de recuerdos, lágrimas y la oscura soledad.

Hace un tiempo me encontré con esta frase y con los años me he percatado que casi todos contamos con esas estrellas fugaces en nuestras vidas, no me refiero a lo romántico únicamente, sino a “personas especiales y fugaces” personas que pasan por nuestra vida por un corto período de tiempo y nos marcan de tal manera que las recordaremos siempre.

Les contaré una pequeña anécdota personal. Estaba en la universidad, estudie Cirugía dental, estaba en el peor momento, sentía que todo iba mal, a tal punto que considere abandonar la carrera. Aunado a esto, había terminado una relación hace un par de años de forma caótica, de esas relaciones que te dejan un sabor amargo y que al pasar los años te preguntas si seras capaz de conocer a otra persona. Así es, me sentía muy sola. Cuando estamos agobiados en problemas es cuando más sentimos la necesidad de compartir nuestra vida con alguien, porque pensamos que nos ayudará a sobrellevar nuestra carga.

En fin, en este período estaba haciendo rotaciones por diferentes hospitales y llegue al último que me correspondía, por supuesto con cero ganas y considerando seriamente huir de todo. Hasta que un buen día apareció mi estrella fugaz, con su saludo cortes cada vez que lo veía y su espectacular sonrisa, logro cautivarme. Me dio felicidad y alegría, me impulso a salir de mis problemas y por supuesto me hizo entender que por fin había olvidado mi relación anterior y estaba sintiendo algo especial por otra persona. Aunque no concretamos nada porque todo paso rápidamente, y por supuesto que me dio algo de tristeza no continuar la relación de amistad; hoy en día siento un agradecimiento infinito, porque sin saberlo me hizo sentir tantas emociones, curo mi corazón y me regalo la paz que había perdido hace un buen tiempo.

Muchas veces, estas personas que tocan nuestras vidas ni siquiera logran percatarse de la influencia que tuvieron en nosotros y desaparecen de tal forma que no les llegamos a contar o dar las gracias por el cambio que ejercieron. Por otro lado, algunas veces el cuento no es tan bonito, porque son estrellas que nos causan dolor. Así que tengamos en cuenta algo, ya sea para bien o para mal influencian nuestra vida, regalándonos felicidad, lecciones o tristeza; si son de esas estrellas dolorosas también agradezcamos ya que estás nos fortalecen y nos ayudan a forjar nuestro carácter.

Por último creo que deberíamos agradecer a estas personas, yo no lo pude hacer, pero guardo la esperanza de volver a encontrar mi estrella fugaz y agradecerle por aparecer en mi vida. Imagínense recibir el agradecimiento por “haber tocado mi vida”.

Disfrutando la soltería

Disfrutando la soltería

De seguro todos tenemos algún amigo/a o conocido que no puede vivir sin estar en una relación, tan pronto esta termina, luego de pasado su período de sufrimiento, comienza la nueva búsqueda para encontrar su próxima media naranja. Estas personas demuestran una dependencia emocional y afectiva por una relación, si no tienen una pareja se sienten vacíos y perdidos. Pero, ¿Por qué tu vida tiene que girar en torno a la necesidad de estar con otra persona? cuando puedes aprender a disfrutar de tu independencia.

El momento de soltería es un momento de independencia, en el que no estamos ligados a las responsabilidades de una relación, ya que por más independiente que pienses que eres aunque estés en una relación, no es así, la relación demanda tiempo entre otras cosas, tiempo que tienes para dedicarte sólo a ti cuando estas soltera/o. Creo que todos debemos aprender a disfrutar el tiempo de soltería, y no apresurar el encuentro de una nueva pareja. Mientras no estés con una pareja, puedes hacer las cosas que realmente te gustan, puedes descubrirte como persona. También podrás darte cuenta de lo que realmente quieres en una pareja, ya que al convivir contigo mismo/a empezarás a tener en claro que necesitas de la otra persona para que te complemente. La independencia que adquieres durante ese período te hará crecer si así te lo propones. El tiempo es sólo tuyo y puedes hacer lo que tú quieras.

Muchas veces necesitas crecer como persona y conocerte ti mismo, para entonces luego poder compartir tu vida con alguien más. Es por ello que algunas veces nuestras relaciones no son duraderas, porque nosotros mismos no tenemos una relación con nosotros mismos, teniendo conflictos internos que no nos permiten desarrollarnos adecuadamente en nuestra vida.

Creo que tenemos que descubrirnos, encontrar nuestras pasiones, desarrollar habilidades, aprender aquellas responsabilidades de las que nos podemos hacer cargo y aquellas que no. Compartir con la familia y con los amigos, crecer profesionalmente, ampliar los horizontes. Plantearnos metas, para llevarlas a cabo solos, para sentir la satisfacción de aquello que logramos llevar a cabo por nosotros mismo. Puedes irte de viaje, hacer deporte, compartir con una mascota, crear tu propio negocio; en fin, puedes hacer miles de cosas, porque como dije, el tiempo es sólo tuyo, te perteneces y puedes hacer lo que quieras.

¡Así es! no necesitamos de nadie para ser realmente felices, en algún momento llegará la persona ideal, pero antes es necesario conocernos. No le temas a la soledad, por el contrario disfrútala, pero lo más importante ¡disfrútate!