Los secretos de belleza de Audrey Hepburn

Para tener unos labios atractivos, di siempre palabras amables.

Para tener ojos adorables, mira siempre las cosas buenas de la gente.

Para una figura esbelta, comparte tu comida con los que padecen hambre.

Para tener un cabello lindo permite que un niño pase sus deditos por él, por lo menos una vez al día.

Para mantener la elegancia, camina siempre con la certeza de que nunca estas sola.

La gente más que las cosas, tiene derecho a ser restablecida, revivida, redimida y reivindicada. Nunca rechaces ni deseches a nadie.

Recuerda, si necesitas una mano amiga la encontraras en el extremo de cada uno de tus brazos. Con el tiempo y la madurez descubrirás que tienes dos manos: una para ayudarte a ti misma y otra para ayudar a los demás.

La belleza de una mujer no está en su figura, en la ropa que viste o en la forma como se peina. La belleza de una mujer tiene que ser vista en sus ojos porque son la puerta de su alma, el lugar en donde habita el amor.

La belleza de una mujer no está en la moda superficial. La verdadera belleza de una mujer se refleja en su alma, en la bondad con la que da amor y en la pasión que demuestra.

La belleza de una mujer crece con el pasar de los años.

En la espera de…

En la espera de…

Tengo 29 años y me encuentro en aquel punto de la vida en que todos preguntan: ¿Tienes pareja? ¿Cuándo te casarás? ¿Cuándo piensas tener hijos? Empezando por mi madre, siguiendo por el resto de la familia, vecinos y amigos; todos muestran “preocupación” al ver que no tengo pareja. Parece que aún vivimos en una sociedad con mente arcaica (lo siento familia) y el pensamiento preestablecido que al acercarse los treinta años ya debemos tener una familia y un hogar formado.

Es realmente irritante la manera en que me puede llegar a hostigar mi madre sobre estos cuestionamientos, ella piensa que no me interesa conocer a otra persona, me ha llegado a culpar por no encontrar pareja, y por supuesto, no falta aquel comentario comparativo que termina por hacer que el vaso se derrame: “a tú edad ya tenía 3 hijos, ya deberías estar casada, te vas a quedar sola” etc… Por lo que terminamos en pleito más de una vez y cuando levantamos la bandera de la paz, termina por decirme que es preocupación y el deseo que forme un hogar para el momento en que ella parta. El tema se ha convertido tan cotidiano que sé dar las respuestas perfectas para esquivar el tema y mantener el vaso a la mitad, al fin y al cabo es mi madre, siempre tendrá ese pequeño derecho de opinar en mi vida. Pero qué hay de aquellos externos a tu círculo familiar, aquellos que creen que por verte crecer tienen derecho a cuestionar y opinar sobre cada paso que das a lo largo de tu vida, aquellos que crean expectativas alrededor tuyo. Pues, por más enardecimiento que nos ocasionen, la mayoría de las veces no queda más que tragar aquel enojo hacia los entrometidos, mostrar una sonrisa y responder tranquilamente evadiendo con un chiste o un “pronto” o “por ahí viene” o cualquiera sea la respuesta que lanzamos automáticamente para evitar terminar con el poco respeto que le tenemos, aunque no puedo negar que a veces termino huyendo de esas personas al verlas acercarse para evitar el cuestionamiento.

Personalmente el tema no me afecta tanto ¿Qué si quiero casarme y tener una familia? Pues sí, por supuesto que quiero, pero aún no conozco la persona indicada para formalizar mi vida y no es que este en espera de un príncipe azul, pero si quiero conocer a alguien que reconozca mi independencia y esté dispuesto a compartir mis ambiciones.  Hay muchas mujeres que se encuentran en la misma situación (supongo que hombres también) y si supieran lo difícil que puede ser para nosotras, aunque a algunas como yo, no les afecte tanto, siempre llegará el momento en que nos da el golpe de soledad.  Y con comentarios como los de mi madre, a veces te inyectan la duda si realmente tienes algún problema y por eso no tienes pareja e incluso sientes temor de no conocer nunca a nadie.

Me imagino que son muchas las razones por las que una persona no tiene pareja, a veces se trata de que no estas preparada para estar con cualquier persona y esperas tu ideal, tal vez hay personas que pasan por relaciones difíciles que les lleva a tomar cierto tiempo para para poder continuar el camino hacia otra relación y están aquellas que no quieren tener pareja, sea cual sea el motivo, creo que nadie debe inmiscuirse en algo tan íntimo. Cada quien decide su tiempo ideal, creo que no es un paso que debe darse sólo por temor a quedarse sola, es algo que marcará no sólo tu vida si no a tu pareja, se trata de encontrar a aquella persona con quien realmente quieras crear vida, si deseas tener hijos.  Si estas desesperada o sientes soledad por no encontrar pareja, no cometas el error de involucrarte con cualquiera, este es uno de los pasos más importantes en nuestra vida y debemos darlo cuando nos sintamos 100% seguros de hacerlo, sin presiones, sin que nadie más influya sobre nosotros para tomar la decisión. Es nuestra vida y nuestro futuro. Aquel momento ideal para formar una familia según los demás, NO EXISTE, el momento ideal es aquel que tú decidas y si tardas 50 años para encontrar tú persona, ese será tú momento y reconocerás la felicidad. Mientras llegue ese día, vive y se feliz, olvida las opiniones de los demás y disfruta cada día al máximo. La espera terminará cuando menos lo imagines.

Historias compartidas

Historias compartidas

Siempre me ha gustado estar al aire libre, cuando tengo algo de tiempo me gusta salir; un área turística, un parque, el lugar donde las personas se reúnen a hacer ejercicios, una playa… En fin, cualquier lugar me parece perfecto. No es por el simple hecho de ir de paseo solamente. Con esto estoy conociendo lugares que no conocía, descubriendo la belleza y maravillándome cada día de mi país. Logro relajarme de la ajetreada vida cotidiana.

Pero les confieso que lo que más me gusta de hacer esto, son las historias… sí, las historias de quiénes concuerdan conmigo en momento y lugar. En estos paseos, he tenido la dicha de conocer tantas personas que amablemente me han contado vivencias de su vida personal, sus batallas, alegrías y tristezas. Personas que te inspiran, que al verlas piensas que su vida es por decirlo “normal”, pero en el interior están librando alguna lucha contra una tragedia. Historias de superación, sobre como lograr un imperio luego de crecer en la pobreza. Me han hecho viajar sin necesidad de salir del país, aquellos turistas que comparten sobre su patria mientras conocen la mía.
Te regalan su confianza y brindan la oportunidad de adquirir experiencia a través de sus vidas, a pesar que eres un extraño.

Padres, madres, hijos, hermanos, amigos… Con historias que nos motivan a ser mejor persona, a agradecer por nuestra vida, a no decaer por los tiempos oscuros. Definitivamente que podría escribir un libro con la recopilación de todas estás vivencias compartidas. Debemos aprender a escuchar, entiendo que es difícil aceptar a todo extraño que se te acerca, pero no le des la espalda a los demás, no sabes si el inicio de una gran amistad.

Sólo me queda dar las gracias a aquellas personas que compartiendo su historia, dejan una lección a quién las escucha, para el resto de la vida.

Mi primera cirugía

Mi primera cirugía

Inicia otro mes, y este desde el año pasado se convirtió especial para mi, siempre lo recordaré como el mes en el que me realizarón mi primera cirugía. Sé que lo primero que se imaginaran es una cirugía estética, pero no me refiero a eso, aunque no lo descarto en un futuro. La causa, una apendicitis. Les compartiré mi experiencia personal, así como lo que considero fueron mis pilares para superar el terrible temor que se apoderó de mi.

Mi experiencia

Siempre he sido una persona muy sana afortunadamente, mis padecimientos no superaban más que un resfriado ocasional en época lluviosa, agradecía que a los 28 años no había pasado por ningún padecimiento mayor. Todo comenzó con un fuerte dolor en la parte superior de mi estómago acompañado de ardor, no le di importancia, pues pensé que se trataba de una gastritis. Al pasar un par de horas, se añadió dolor en la ingle derecha lo que me dificultada el movimiento de la pierna del mismo lado, ya esa señal me hacía pensar que algo no andaba bien, así que mi madre me acompañó al médico.

Al llegar al consultorio pedimos una cita con el médico general, que ya era conocido de nosotras y de nuestra entera confianza. Por un momento pensé que se podía tratar de cólicos pues mi período se acercaba, tenía conocimiento de la apendicitis pero sencillamente me negaba a aceptar esa idea. Para desgracia mía al describirle los síntomas al doctor, lo primero que indica es la posibilidad de una apendicitis, pero debían hacer exámenes antes para confirmar, así como la evaluación por parte de un cirujano. A la evaluación del cirujano confirma nuestros temores, todos los signos y síntomas eran claramente el reflejo de una apendicitis. “Es una situación de urgencia, puede llegar a complicarse, en 30 -40 minutos máximo debemos estar en cirugía” esas fueron las palabras del doctor, de inmediato el temor se apoderó de mí, rompí en llanto.

Inmediatamente comenzaron a prepararme para la cirugía, fueron los minutos más aterradores de mi vida. Mi mayor temor era la anestesia, no sé si todos pasen por la experiencia de la misma manera, pero en ese momento piensas lo peor, piensas si despertaras de la anestesia, piensas en la posibilidad de morir en el procedimiento a pesar de ser uno de los más sencillos, todo procedimiento conlleva un riesgo. No sabía si decir algo a mi madre y mi hermana que estaban conmigo (ellas estaban igual de angustiadas que yo) por si algo salía mal. Algo que no hice porque todo fue tan rápido, que aún al entrar al salón de operaciones no terminaba de asimilar lo que me estaba pasando. Al estar acostada en esa camilla, un temblor se apoderó de mi y pensaba en si esos serían los últimos minutos de mi vida, hasta que la anestesia hizo lo suyo.

Al despertar, en realidad pensaba que aún no me habían operado, me tomo un tiempo entender que ya todo había terminado. No tenía noción alguna del tiempo que había pasado, la sensación para mi era como si no hubiese pasado ni 5 minutos, cuando en realidad había tomado 2 horas. Ya más despierta agradecía a Dios por estar con vida. Creo que parte del temor que me invadió se debió a la rapidez con la que paso todo, no es lo mismo que te preparen con días para una operación, a decirte como en mi caso que en 30 minutos te operan.

Familia

Lo que me lleno de fuerzas e hizo mi post-quirúrgico más fácil fue en gran parte por mi familia. Desde un principio mi madre como todas, siempre abnegadas y sacrificadas, no se despegó de mi lado en ningún momento, ofreciendome palabras de aliento que ella misma necesitaba. Hicieron todo lo posible en sus manos para apaciguar mi dolor.

Y en el momento en que salí de la cirugía que me llevaron al cuarto aún desorientada por la anestesia, al lograr ver los rostros borrosos de todos lo que me esperaban allí, me hizo sentir que todo estaba bien, me sentí protegida y segura. Es realmente gratificante ver como a pesar de las diferencias que puedas tener en algún momento con ellos, en situaciones difíciles como la que me paso a mi, todo queda olvidado para estar a tu lado. No importó distancia, trabajo o lo que sea que estaban haciendo… Todo lo dejaron de lado, para estar allí al momento en que salía de la operación.

Los cuidados y palabras de cada uno de ellos significaron mucho para mi, me hicieron olvidar el dolor. Me ayudo en el proceso de recuperación, pendientes que no me faltará absolutamente nada. Es realmente bonito ver como se preocupan y como te quieren, pues a veces no se expresa, pero al ver sus miradas y su preocupación, sé que no tienen que decirme nada para demostrarlo, sé que cuento con ellos cuando más lo necesite.

El personal

Muchos suelen pensar que el personal de un centro hospitalario, al lidiar con lo mismo cada día incluyendo la muerte de los pacientes los hace insensibles. No se si la experiencia que otros viven en estas circunstancias creen este pensar, pero en mi caso debo decir que me siento muy agradecida por la atención brindada por cada uno de los profesionales que estuvieron a cargo de mi atención.

Al llegar el dolor que me embargaba era realmente indescriptible, no podía ni tan siquiera subirme a una camilla, el doctor muy amablemente prácticamente me cargo para hacer de mi dolor más llevadero. Pase por las manos de muchas enfermeras y enfermeros, cada uno de los cuales me trato de manera excepcional, estuvieron pendientes de mi en cada momento. Al pasar con el cirujano, cuando me invadió el temor me daba palabras de aliento para tranquilizarme, al igual que el anestesiologo quien me hablaba mientras temblaba en aquella camilla.

Cada enfermera, auxiliar, médico e incluso personal de aseo, redujeron la carga de mi padecimiento a pesar del temor. Me sostuvieron las manos, me dieron palmaditas y palabras de aliento, hacían que mi cuarto estuviese impecable, me cargaron cuando lo necesite como si fuese una niña, y todo lo hacían sin hacerme sentir que lo estaban haciendo meramente porque es su trabajo y lo tenían que hacer, me hicieron sentir como si realmente les importaba. Esto es algo que valoraré y recordaré, algo por lo que les estaré agradecida eternamente. Ojalá todos los centros médicos capacitaran a su personal de la manera en que han capacitado a estos en cuanto a humanidad y calidad de atención para con sus pacientes.

Al final de todo, creo que siempre sentiremos temor al pasar por una cirugía, sea o no sea la primera. Pero el centro hospitalario y cada una de las personas que nos rodean harán que nuestro pesar sea menor.

Mereces un amor…

Un poema de Frida Kahlo:

Mereces un amor que te quiera despeinada, con todo y las razones que te levantan de prisa, con todo y los demonios que no te dejan dormir. Mereces un amor que te haga sentir segura, que pueda comerse al mundo si camina de tu mano, que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel. Mereces un amor que quiera bailar contigo, que visite el paraíso cada vez que mira tus ojos, y que no se aburra nunca de leer tus expresiones. Mereces un amor que te escuche cuando cantas, que te apoye en tus ridículos, que respete que eres libre, que te acompañe en tu vuelo, que no le asuste caer. Mereces un amor que se lleve las mentiras, que te traiga la ilusión, el café y la poesía.

El primer viaje

El primer viaje

Creo que todo aquel que haya viajado compartirá conmigo, que no hay sensación más gratificante que aquella que se siente cuando hacemos el primer viaje. No digo que en los siguientes viajes no lo sea, pero sin duda alguna siempre será esa primera experiencia la que cambiará tu vida. Es cierto que también hay algo de temor sobre todo por el avión y algo de melancolía porque dejas tu entorno seguro, pero una vez que lo haces la sensación es única; aquella alegría de ¡por fin lo hice! ¡lo logre! ¡que maravilloso es el mundo! etc… Cuando regreses sólo pensarás en planear el próximo.

A veces se tiene la percepción que sólo los que tienen mucho dinero pueden viajar, pero no es cierto. Después que tengas un trabajo estable, puedes hacerlo, con planificación podrías proponerte viajar por lo menos una ves al año. Para esto necesitamos ahorrar… Muchos dirán que no pueden ahorrar porque todo lo tienen que gastar en cuanto cobran el sueldo, pero sólo piensen cuantas cosas compramos que en realidad no necesitamos, cuantas salidas podemos obviar para lograr un objetivo mayor que es conocer el mundo. A veces es mejor privarse de un pequeño lujo material o cotidiano si te beneficiaras con algo mejor.

Todo sacrificio que puedas hacer en pro de un viaje valdrá la pena. Al viajar tu mentalidad cambia por completo, sobre todo al hacer el primer viaje. Te percatas la realidad del vasto mundo y que sólo conoces un granito de el, te inyectas de energía y vibras positivas. Si te sientes desanimado, si no hayas sentido a tu trabajo y viajas, al regresar serás otro, tu calidad de trabajo será mejor porque te das cuenta que ese es el medio para viajar más. Y créanme, una vez que viajes no vas a querer parar.

Ya sabes si te lo propones puedes lograrlo, sólo planificate, olvidate de pequeños placeres momentáneos por aquellos que te duraran toda la vida y por último, toma tiempo para averiguar sobre el destino que te interesa, siempre podrás encontrar paquetes de acorde a tu presupuesto, recuerda no es importante lo lujoso del lugar donde te quedes si no la experiencia que vivirás.

¿Que recuerdan de su primer viaje? ¿Tienen algun consejo que quieran compartir? ¿Dónde te gustaría que fuera tu primer viaje? Espero sus opiniones en los comentarios.

De esas historias…

De esas historias…

En uno de mis andares cotidianos, estaba con una amiga y entramos a una cafetería para almorzar, el lugar estaba abarrotado y mientras buscaba con la mirada donde sentarnos, una pareja de ancianitos (como ellos mismos se denominaban) muy amablemente nos invitaron a su mesa. De inmediato la química hizo su efecto y comenzamos a hablar; yo no tuve oportunidad de crecer junto a mis abuelos, pero supongo que ellos son el ideal de lo que unos abuelitos deben ser. La platica estuvo realmente interesante, parecían no quedarse sin tema en ningún momento. Pero lo que nos cautivo fue la historia de amor que nos compartieron.

Ambos tenían 78 años, se conocieron en la Universidad cuando compartieron materias, al terminar sus respectivas carreras, tomaron rumbos diferentes pero siempre se mantuvieron en contacto, hasta que finalmente por “coincidencia o destino” terminaron viviendo uno frente al edificio del otro y allí comenzó el amor. Por supuesto comenzaron una relación…Relación que al momento de conocerlos tenía 52 años. Pero lo curioso de esta historia es que nunca se casaron y nunca han vivido juntos, continúan viviendo en los mismos edificios de cuando se reencontraron. Nunca tuvieron otras relaciones, juraron haberse sido fieles en esos 52 años y ninguno duda del otro. Decidieron que tendrían hijos, pero lastimosamente no pudieron, a pesar que fue un golpe duro, aún así se mantuvieron juntos y decidieron continuar su relación. Durante todo ese tiempo, cada día compartían en la casa del otro, hacían las cosas que hace una pareja de esposos normalmente, con la única diferencia que al llegar la noche cada uno regresaba a su casa.

Compartían sonrisas picaras, acariciaban sus manos y miradas que reflejaban felicidad, mientras me contaban su historia, lo que no dejaba ninguna duda de que realmente se amaban. Todos esos años profesándose amor y fidelidad, sólo que de una forma diferente, decidida así por ambos. A mi amiga le pareció que la historia era… digamos que “prestada”, pero no se atrevió a cuestionar. Creo que nunca podre confirmar si realmente era su historia, pero definitivamente es una historia que inspira, que te hace creer en el amor y más aún respaldada por la alegría y aquel cariño que reflejaban entre ellos.

A lo mejor muchos tenemos el concepto de amor errado, tal vez aunque amemos de forma diferente no quiere decir que no amemos con todas nuestra fuerzas. Creo que cada quien debe vivir el amor a su manera, sin temor a que dirán los demás, lo importante es que seas feliz con quien decidas compartir tu vida.

“Así que quieres ser escritor”

“Así que quieres ser escritor”

Un poema de Charles Bukowski:

Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón,
de tu mente, de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.

Si tienes que sentarte durante horas
con la mirada fija en la pantalla del ordenador
o clavado en tu máquina de escribir
buscando las palabras,
no lo hagas.
Si lo haces por dinero o fama,
no lo hagas.
Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
no lo hagas.

Si tienes que sentarte
y reescribirlo una y otra vez,
no lo hagas.
Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
no lo hagas.
Si estás intentando escribir
como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,
espera pacientemente.
Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leerlo a tu esposa,
a tu novia, a tu novio,
a tus padres o a cualquiera,
no estás listo.

No seas como tantos escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman a sí mismos escritores,
no seas soso y aburrido y pretencioso,
no te consumas en tu amor propio.
Las bibliotecas del mundo
bostezan hasta dormirse
con esa gente.
No seas uno de ellos.
No lo hagas.

A no ser que salga de tu alma
como un cohete,
a no ser que quedarte quieto
pudiera llevarte a la locura,
al suicidio o al asesinato,
no lo hagas.
A no ser que el sol dentro de ti
esté quemando tus tripas, no lo hagas.

Cuando sea verdaderamente el momento,
y si has sido elegido,
sucederá por sí solo y
seguirá sucediendo hasta que mueras
o hasta que muera en ti.
No hay otro camino.
Y nunca lo hubo.

Bucketlist (Antes de morir)

Bucketlist (Antes de morir)

Cuando nos referimos a bucketlist, hablamos de aquella lista de actividades que una persona quiere hacer antes de morir.

Por lo general esta lista incluye: algún deporte extremo como tirarse de paracaídas, hacer Bunge jumping; visitar algún país paradisíaco en un recóndito lugar del mundo, la degustación de algún plato exótico o conocer tu estrella favorita del entretenimiento.

Son cosas que muchos de nosotros quisiéramos llegar a hacer a lo largo de nuestra vida. Soy una persona que disfruta de las aventuras, así que esta lista se asemejaría mucho a mi lista de deseos. Definitivamente que si lográramos realizar estas actividades, nos generaría una gran alegría, un sentimiento de realización personal, así como extraordinarios recuerdos para el resto de la vida.

Pero qué tal si pensamos, si estas actividades nos harán realmente felices. Aclaro, no es que esté en contra de todo lo mencionado, solo creo que esto debe ser un complemento para nuestra vida, más que una lista de lo que quiero hacer antes de morir.

Qué tal si mis deseos para antes de morir fuesen: Compartir momentos de calidad con mi familia, que creen recuerdos memorables, para que si llega el momento de partida de alguno, solo vengan a la mente esos recuerdos, llenos de sonrisas y amor. Formar una familia y crear un hogar. Todos podemos lograr tener una casa, pero no todos pueden construir un hogar, basado en amor, honestidad y fidelidad.

Trabajar en lo que te apasiona, no dejarte influenciar por los deseos de tus padres o por la carrera que todos dicen que será más rentable económicamente. Al trabajar en lo que realmente te gusta, no lo sentirás como una obligación o como algo que tienes que hacer para poder subsistir, por el contrario te dará satisfacción por los logros que obtengas y serás una persona exitosa.

Rescatar un animal de la calle y adoptarlo; o al menos rescatarlo y ayudarlo a encontrar una familia que le abra las puertas de su hogar. Estarías regalando felicidad a aquel animal y a quien lo adopta.

Ayudar a quien más lo necesita. Y casi todos cometemos el error cuando escuchamos esto, pensar en lo económico. Pero no es así, no solo ayudas al necesitado con dinero. Ayudar a un invidente a llegar a su destino. Llevar las pesadas compras de un anciano. Darle comida a quien no la tiene, son unas de las tantas cosas que puedes hacer por alguien.

Antes de morir quiero dejar mi huella. Y tú ¿Qué cosas te propones lograr antes de morir? ¿Cuáles creen que son las metas que valen realmente la pena? ¿Qué crees que te dará la real felicidad?… ¡Tu eliges!

Sarahah, mi experiencia.

Sarahah, mi experiencia.

Como les comente hace unos días, le daría la oportunidad a la actual popular aplicación Sarahah. Aquí les cuento brevemente como me fue…

Para empezar, mi experiencia no fue mala, podría decir que me entretuvo bastante. El 80% de los mensajes que recibí eran comentarios positivos, no falto aquel comentario con doble sentido, ese donde te profesan un amor oculto, recuerdos de cosas embarazosas, entre otros. En verdad invertí bastante tiempo usándola, porque no puedes evitar estar pendiente de los mensajes que recibes, en mi caso como era más que todo jocoso digamos que me quitaba un poco del estrés cotidiano. Al leer los mensajes hasta trataba de descifrar quien lo había enviado y algunos eran tan obvios que terminaba en la búsqueda de quien yo pensaba era el remitente. A decir verdad entre mi grupo de amigos la hemos utilizado de una manera positiva para divertirnos y entretenernos.

Por supuesto también apareció una que otra crítica, pero esto era de esperarse, aunque a diferencia de la experiencia de otros estas críticas no conllevaron un insulto o menosprecio. Algunas de ellas en realidad las apreció porque siempre una buena crítica constructiva nos hará mejor, siempre y cuando sea con respeto. En cuanto a aquellos mensajes negativos, me atrevo a decir que soy una persona afortunada, ya que desde un tiempo logre desarrollar la destreza de repeler lo negativo.

Creo que para decidir utilizar esta aplicación hay que contar con cierta madurez, pues por comentarios de otros usuarios y por las noticias, todo apunta a que propicia el bullying. Debemos estar preparados para recibir comentarios negativos, cada quién conoce su capacidad y el impacto propio que puede tener este tipo de comentarios. Si eres una persona que no puede lidiar con ello porque te genera ansiedad, rabia o te deprime, es mejor no utilizarla, porque siempre habrán personas mal intencionadas que trataran de emitir su negatividad. Me parece que esto también puede ser un poco controlado por el público con el que compartes tu enlace de la aplicación, todos tenemos una idea en cuanto al nivel de madurez de nuestros seguidores y según ello puedes saber que esperar, como en mi caso, cuento con una red personal privada para mis amigos más allegados, antiguos compañeros de escuela y de la universidad. Pero imagínense la diferencia que sería compartir tu enlace de Sarahah en una red social pública en la que tienes usuarios que ni siquiera conoces.

No se si recomendaría usar la aplicación, creo que va en el gusto de cada quien, tiene un pico de entretenimiento, cuando publicas el enlace posiblemente empieces a recibir innumerables mensajes, pero esto va cayendo con los días sobre todo en casos en que tu red es privada. Como mencione antes, piensa antes en el impacto que puede tener en ti comentarios negativos, si crees que te pueda afectar mejor no la uses, para que agregar negatividad a tu vida. Y tú ¿Ya la usaste? cuéntanos tu experiencia.