A un amor fugaz

Hoy amanecí con las fuerzas suficientes para decirte adiós, me fui en silencio antes que el caos tocará a mi puerta. ¿Qué cambió? Pues, pedí una señal. Una que me comprobara lo que ya sabía, lo que me negaba a aceptar desde hace tanto tiempo. Justo en ese momento como un golpe en seco estaban esas dos señales, y sin pensarlo, empece a sacarte de mi vida. Decidí irme sin rencores, con los mejores recuerdos, con un regalo maravilloso que me diste. Tal vez algún día te pueda decir lo que nunca me dejaste decir, tal vez algún día nos encontremos en alguna calle y no habrá necesidad de decir palabra alguna o tal vez, nunca volvamos a saber el uno del otro.

Increíblemente me siento en paz, la misma que había perdido hace semanas, cuando tenía que fingir que creía tus mentiras, con la falsa esperanza en que todo podría cambiar. Es que a esta edad me han dicho todas las posibles mentiras que puedan existir, las señales siempre estuvieron ahí, solo que decidí ignorarlas.

Todo fue fugaz, llegaste cuando no te buscaba, de la manera y en el lugar menos pensado, como siempre dije, fue de la manera más extraña, y siento que así de fugaz también fue nuestro tiempo, pero fue un tiempo bien aprovechado. Al menos, eso quiero pensar. Contigo rompí esquemas, caí en lo que tanto me cuide en mis años donde era inmadura. Me quise dar una oportunidad que nunca fue mía, estuve dispuesta a hacer mil locuras o mil realidades. Creo que nunca fuiste consciente de mis palabras, la duda siempre fue más fuerte, te cerrabas y me obligabas a cerrarme, pero siempre hubiera estado para ti, lo que más deseaba era verte crecer y que cumplieras todo aquello para lo que estas destinado.

Pudimos reconstruirnos o destruirnos, ya no lo sabremos. Solo te pido que te quedes con las risas y las mordidas, con la música y las competencias tontas, con las penas y las miradas, con las caricias y los besos a escondidas, con los abrazos de despedida… Ahora que lo pienso, debí abrazarte más fuerte esa última vez. Te deseo lo mejor en la vida, me habría gustado ser testigo, pero sería muy doloroso. Sé que en un tiempo la forma de querer será diferente y esto estará superado, supongo que cuando todo acaba así es porque el cariño era real y sincero.

Quedaron muchos pendientes y algunas primeras veces, supongo que las cumplirás, solo que en compañía diferente. Quedan mil palabras más por decir, tal vez te escriba otra carta que no recibirás. Por mientras me despido, a empezar una nueva aventura, la más complicada de mi vida, una que debió ser nuestra, pero que tendrá que ser de alguien más.

23 de octubre de 2019.

Autor: Lis

Compartiendo historias y retratando instantes...

2 comentarios en “A un amor fugaz”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s