Orgullo bipolar

Sé lo que es crecer en un hogar sin demostraciones de afecto, sin una palabra de empuje, en donde hoy eres el mejor de los hijos y mañana eres la decepción. ¿Te suena familiar? Aquí te cuento un poco de mi historia, y cómo logré salir adelante formando parte de una familia disfuncional. 

Desde pequeña al ser la menor toda la atención de la familia recayó sobre mí, al ir creciendo esto se convirtió en una carga, muy por el contrario de lo que todos pensaban. De mis hermanos fui la única que acudió a un colegio privado, por esta razón siempre se me exigió más, al recibir esta “educación privilegiada” mi madre básicamente me impuso que debía estudiar una “buena carrera”, para ella, eso significaba: medicina. En cierto punto termine por aceptarlo y hasta me creí que eso era lo que yo quería.

A la hora de hacer las pruebas para la universidad, no aprobé y no logré ingresar a la Facultad de Medicina, tuve que ir a la segunda opción que era enfermería. Estuve tres años en la carrera de enfermería, tres años en los que solo escuchaba de parte de mi madre, “estas estudiando para ser una doméstica con título”. Termine abandonando la carrera y me decidí por ingresar a Cirugía Dental, con más ánimo mi madre lo acepto, pues como ella decía “no serás médico, pero al menos tu diploma dirá Doctora”. La carrera fue realmente difícil, demanda demasiado esfuerzo y apoyo, tanto económico como emocional, del cual yo únicamente recibí apoyo económico. La carrera me tomó más de los años correspondientes, sentí que me daba por vencida millones de veces, lo único que me hizo mantenerme fue el pensar en que debía darle ese diploma a mi madre. Aún en este momento, ni siquiera sé si esta carrera es realmente lo que me gusta, solo se que soy buena ejerciéndola y que mis pacientes siempre quedan satisfechos.

Mi familia es, mi madre, dos hermanas y dos hermanos; mi padre falleció hace nueve años, y en resumen, de mi pequeña familia nunca he recibido apoyo emocional. Pase por incontables crisis de ansiedad en la carrera y nunca recibí un “tú puedes”, “eres buena”, etc. Mis hermanos ni tan siquiera opinaban, mientras que mi madre solo decía que si seguía así jamas terminaría, creo que ninguno pensó que yo llegaría a graduarme. Pero logré terminar, y de repente, fui el orgullo de todos, mi madre nunca dudo de mí y siempre supo que terminaría.

Se me critico por no hablar mucho o por hablar con las personas “incorrectas”. Con mi relación pasada era criticada por no darle tiempo a mi familia, ahora que llevo tiempo sin novio, no hice lo correcto para retenerlo, jamás nadie se volverá a fijar en mí, es culpa mía no conseguir un nuevo novio. Todo esto me llego a afectar enormemente un tiempo atrás, fueron muchas noches de llanto y días en los que ni siquiera quería vivir, hasta que un buen día, yo misma decidí poner un alto y me percate que, no fumo, no consumo alcohol o drogas, nunca me escape, no digo malas palabras, no salgo a fiestas. Yo hago el bien, ayudo a quien puedo, ningún miembro de mi familia podría decir que he sido grosera u ofensiva con ellos. Siempre he sido sumamente pasiva y adoro la tranquilidad. En fin, me dí cuenta que soy una buena persona, hija y hermana, y aún así se me criticaba constantemente. Así que me dije, el problema no soy yo, el problema son ellos.

Muchos pensarán, por qué no me fui, bueno en realidad no tenía a quién acudir al no tener más familia, mis finanzas siempre fueron controladas minuciosamente, así que irme era imposible. Por eso hice lo único que podía hacer, decidí finalmente poner un alto, y que sus palabras no me afectaran, algo que hoy en día aplico a todo aquel que hace comentarios negativos. Decidí cerrar mi mente y no perder el tiempo en entrar en argumentos, porque aprendí que es lo mejor para mí. En los momentos más difíciles, me refugie en la música, en la fotografía y lo más importante, escribir. Sé que lo mejor que puedo hacer es compartir historias como estas, porque hay muchos del otro lado que pasan por situaciones parecidas y están igual de estancados como lo estuve yo, tal vez al leer mis palabras obtengan un poquito de ánimo al saber que a pesar de todo, se puede triunfar. 

Nadie mejor que yo sabe que es duro tomar una decisión de irse lejos, por eso no lo hice. Termine viviendo la vida que mi familia quería que viviera, más específicamente mi madre, sin poder hacer las cosas que hacen normalmente las personas de mi edad, tanto en mi adolescencia como de adulto universitario, me perdí tanto que ahora me arrepiento no haber hecho algo antes. Fue mi culpa no tratar de liberarme de las ataduras desde un inicio, de no haber sido capaz de pedir perdón en vez de permiso, de no imponerme y luchar aquello que yo realmente quería. A pesar de todo, amo a mi familia, amo a mi madre, porque sé que en parte todo fue porque pensaron que me estaban protegiendo, me ofrecieron mucho y nunca me falto nada a comparación de la vida que tuvieron mis hermanos, pero no me permitieron vivir, no disfrute muchas etapas de mi vida. Siempre viví preguntándome ¿qué espera mi madre de mí? Hasta que finalmente entendí, que no importaba lo que hiciera, nunca sé cumplirían sus expectativas, pero eso dejo de importarme. Finalmente, aprendí a dejar el temor de lado y pensar que debía callar todo, aprendí a expresarme y a decir lo que no me gustaba, a lo insatisfecha que me sentía con ese orgullo bipolar, en que hoy mi madre se siente orgullosa por mí y mañana esta insatisfecha de mis logros. 

A los padres, recuerden que las necesidades personales van más allá de lo material y lo económico. Ustedes vivieron su vida, deben dejar vivir la de sus hijos y sí ustedes no vivieron la vida que desearon, rompan las cadenas y el círculo vicioso, no traten que ellos vivan como ustedes lo desearon en algún momento. Acompáñenlos y traten de ser guías, más no impongan. No critiquen a menos que sea para bien, esas críticas dejan cicatrices en el alma. Ofrezcan amor, así como palabras de orgullo por cada logro de quienes trajeron a este mundo, eso nos impulsa a querer sobresalir y a querer más. No es que no deben poner limites a nuestra vida, pero tampoco se trata de mantenernos en una prisión, seguramente cometeremos errores y necesitamos de su confianza para poder superarlos. 

2 comentarios sobre “Orgullo bipolar

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